Una adaptación escolar flexible y adaptada a cada niño y familia

Siempre que hablamos de educación a todos se nos llena la boca de que todo debería ser más personalizado, enfocado a cada alumno y centrándose en la individualidad propia de cada ser humano.

¿Y en las adaptaciones escolares qué hacemos?

Encuentro familias que me escriben para decirme que van a estar ¡todo el mes de septiembre de adaptación escolar! Y claro, eso les parte la vida laboral y tiene que contar con abuelos de ambos lados, tíos, pedir días libres o cogerse días de vacaciones.

Y como no se puede generalizar porque no hay dos personas iguales en el mundo, creo que lo suyo es centrarnos en cada niño y en cada familia.

Creo que la escuela infantil, al trabajar con niños de edades muy tempranas y que aún necesitan mucho contacto físico con su persona de referencia, está muy bien que lo hagan de una forma progresiva, pero sin olvidarnos de que cada niño y cada familia tiene unas circunstancias.

Habrá bebés que pasen una hora o dos, y puedan estar, desde el principio, la mañana completa entretenidos con los colores del aula, las voces nuevas, los objetos de la sala y ser felices. Otros no soportarán estar sin sus padres más que diez segundos y entra dentro de la normalidad.

Y en el primer curso del colegio, en infantil, pues también hay que mirar cómo funcionan los niños y qué nos cuentan los padres sobre ellos.

Hay niños que nunca han pisado una escuela infantil -es el caso de mis hijos- y que, sin embargo, quieren ir al cole y quieren estar allí -para sorpresa de su madre, es mi caso también-.

Mi caso concreto

Álvaro empezó el curso pasado en segundo de infantil y no hizo adaptación ¡porque no la necesitó! Tenía ganas de ir y fue, se encontró con un grupo de niños con los que podía jugar, reír y pasarlo bien, una profe que estuvo pendiente de él para llamarme cuando lo notara cansado o agobiado, pero que no me llamó porque estaba contento y feliz.

Salió pidiendo volver al día siguiente y nunca, en todo el curso pasado, tuve que llamarlo yo por las mañanas, ¡porque quería ir al cole!

Y durante el curso me encontré con enfados por parte de Diego porque quería quedarse en el colegio con Álvaro. Imagino que el hecho de que tu hermano vaya, disfrute y te cuente cosas que hace provoca en ti ganas por ir, pero no podía aún, debía esperar a septiembre.

Ha llegado septiembre y ha empezado el curso. Ha hecho adaptación dos días, aunque el segundo día ya quería quedarse desde el principio hasta el final, pero lo contuve un poco. Hoy ya quería quedarse y ha preparado su almuerzo y ha quedado con su hermano para verse en el patio. ¡Está feliz!

¿Y yo cómo estoy?

Pues yo tengo a la pequeña para “entretenerme” y no sentir la casa vacía. Tengo muchas tareas acumuladas y voy completando la agenda con actividades, para que el hecho de que ellos estén en el colegio no implique que yo esté con el sentimiento de “vacío”.

Ya os confirmo que no, que el otro día os contaba que el cuerpo me pide tener momentos de silencio, de leer y preparar trabajo con calma, con tiempo y durmiendo 😉

Yo estoy bien, no porque lo diga aquí, es que estoy bien. He respetado sus decisiones de acudir al colegio y sé que están bien atendidos y disfrutando de una etapa diferente, donde son más ellos y sin los ojos de su madre acechando para ver qué traman.

Hemos estado juntos 24 horas años y ahora piden independencia y se la doy. Quizá el hecho de haber estado tanto tiempo juntos hace que entienda que ellos necesitan su espacio igual que yo necesito el mío.

Conclusión

No hay una receta universal para la adaptación escolar. Sé que hay niños que vienen de la escuela infantil al cole y están felices, igual que hay niños que lo pasan mal. Otros no se han separado nunca de sus padres y van felices, y otros lo pasan mal.

Lo importante es poder hacer adaptaciones con flexibilidad para que todos los niños -y los padres- lleven este paso con la mayor naturalidad posible, sabiendo que sus progenitores, vamos a volver a buscarlos -porque esto, a muchos niños, les da miedo- y estén tranquilos y confiados.

Os dejo un enlace de un artículo sobre las 5 cosas más importantes para la vuelta al cole, que igual os viene bien leer 😉

¿Vosotros cómo habéis hecho la adaptación escolar? ¿Me contáis vuestras experiencias?

Ely

Ely

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