Hoy reflexionamos

Tres meses y veinte días después

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Tres meses y veinte días después se acaba el permiso por maternidad para una trimadre.

Tres meses y veinte días después ya estoy oficialmente preparada para volver al ritmo de trabajo sin quejarme.

Tres meses y veinte días después ya estás preparada para separarte de mí, como si no necesitaras tener contacto directo y pleno conmigo. Como si no necesitaras alimentarte de mí a demanda.

Tres meses y veinte días después eres lo suficientemente mayor para estar cuidada y atendida por otros mientras tu madre produce… Produce, sobre todo, leche para alimentarte, querida hija.

Tres meses y veinte días después de nacer el mundo te espera alegre, feliz, reincorporada en un puesto de trabajo y con ganas de volver a “darlo todo” como si nada hubiera pasado, como si tu mente no tuviera a ese bebé cada instante en sus pensamientos.

Tres meses y veinte días después el Estado nos manda a las mujeres a trabar nuevamente como si la crianza no fuera un trabajo, como si estar 24 horas dedicada a un bebé no fuera nada, lo hiciera cualquiera y no tuviera valor.

Tres meses y veinte días después todos te animan a volver, a no dejar de hacer cosas como mujer, porque no solo eres madre (que es verdad, pero ahora mismo, ¿te lo pide el cuerpo?). Por cierto, ¿se ha recuperado tu cuerpo del proceso de embarazo, parto, post-parto? ¿Tus hormonas se han tranquilizado y te han dejado disfrutar de este período? ¿Te has agobiado en algún momento durante estos tres meses y veinte días?

Ahora, justo ahora que le estás pillando el truco a la lactancia, que duermes un poquito más y que empieza a interactuar tu bebé contigo, ahora te toca alejarte de él. Ahora, justo ahora.

Y es que tres meses y veinte días no son nada. Mucho menos para un bebé que acaba, como aquel que dice, empezar a vivir. Prácticamente acaba de empezar a reconocernos visualmente, empieza a ver nuestros gestos, a escuchar con atención todas las nanas y canciones que le regalamos, todos los cuentos que le leemos, todas las caricias que le damos…

Tres meses y veinte días no son nada. No se trata de producir, se trata de cuidar a estos bebés que llegaron, que acaban de llegar a este mundo y necesitan a sus padres, sobre todo a sus madres, para ir adaptándose a este mundo de locos.

Si no cuidamos de estos niños, si no cuidamos de las madres… ¿Qué pensáis que podemos tener en el futuro? Las madres necesitamos más tiempo. el embarazo no será una enfermedad, pero lleva consigo cambios físicos vitales, cambios psicológicos y mentales… Necesitamos una sociedad que nos cuide, nos respete y nos deje llevar a cabo un periodo de maternaje más largo sin penalizaciones en el mundo laboral.

Porque criar también es un trabajo. El trabajo más duro que hay y que menos reconocido está. Criar implica amar, educar, cuidar, alimentar, llevar, acompañar… y, además, con la siguiente generación de hombres y mujeres que vivirán en este mundo.

Tres meses y veinte días no son nada. Y si eres autónoma, olvídate de pedir (¿a quién?) el periodo de lactancia o el mes de vacaciones en el caso de estar de baja…

Los hijos de las autónomas también necesitan a sus madres, os lo aseguro.

Por fortuna para mí no me he tenido que separar de mis hijos tan pronto con ninguno de los tres hijos que tengo.

El hecho de despedirme en el primer embarazo provocó que pudiera estar más tiempo con mi pequeño (ahora mayor). Con Diego estaba en el paro y ahora con Lucía soy autónoma y gestiono mi tiempo y mi trabajo como mejor puedo. No es fácil, es un camino complejo esto de emprender con niños a tu espalda (o a la teta) mientras haces una llamada o contestas a ese e-mail que no debería esperar.

Pero, al menos, tres meses y veinte días después sigo teniéndolos en casa, con sus ritmos y necesidades -sobre todo afectivas y de contacto- cubiertas.

Entiendo ese profundo dolor que sienten las madres cuando se separan de sus hijos. Es el tesoro más grande que dejan, en muchas ocasiones, en manos de desconocidos -profesionales pero desconocidos-.

Mando desde aquí un abrazo a todas esas madres que se están viendo reflejadas en estas palabras. Mucho ánimo, de corazón.

Hoy mi pequeña cumple 16 semanas. Hace ya tres meses y veinte días que nació. Parece tanto y es tan poco… ¡Parece tanto y es tan pequeña!

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