Descubriendo

Soy generoso, soy donante

Tarjeta_MDSIMA20120327_0124_4

Voy a comenzar esta campaña para la donación de sangre y órganos por varios motivos que ahora os explicaré. El hashtag (o etiqueta) que voy a usar va a ser #soygenerososoydonante y espero que todos los que leáis esta entrada y lo seáis donantes de médula, sangre u órganos, uséis esta etiqueta con el fin de seguir concienciando a la gente de vuestro alrededor de ser donante para salvar vidas.

Cuando cumplí los dieciocho años me auto-regalé ser donante de sangre. Hacia unos meses que a mi abuela le habían diagnosticado una hernia de hiato y tenía mucha anemia, por lo que, para reponerle el color de las mejillas y la salud, debía de recibir sangre. Fue entonces cuando me di cuenta de que si mi abuela estaba viva era gracias a la gente que, de forma altruista, donaba sangre y colaboraba para que otros pudieran vivir.

 

Así que cumplí los dieciocho y me fui a donar. Pesaba más de 50 kilos, no tenía anemia y estaba bien de salud. Pronto me mandaron unos análisis junto con una carta de agradecimiento y un carnet de donante. Desde entonces, he sido bastante generosa siendo donante de sangre. Al menos, cuando las condiciones físicas me lo permiten. Desde que me quedé embarazada de Álvaro (hace tres años) no he vuelto a donar porque embarazada y dando de mamar no se recomienda.

 

Además, hace unos años ya que mi marido y yo tenemos la tarjeta de donantes de órganos. En su momento aprovechamos la campaña de una televisión para apuntarnos (decía algo así como “eres perfecto para otros”) y, siendo sinceros, no nos arrepentimos porque creemos que se puede ayudar a otras personas.

 

En el embarazo y parto de Álvaro no doné la sangre del cordón umbilical. Pequé de primeriza y no estuve informada de nada. Sólo me habían hablado de la congelación de las células madre del cordón umbilical en un banco privado y se me iba de presupuesto, así que imagino que tirarían el cordón con la sangre y con las células. Hicieron un pinzamiento temprano del cordón y yo ni sabía lo que hacían. Confié demasiado en el criterio médico y no me molesté en informarme sobre los beneficios del pinzamiento del cordón una vez que hubiera dejado de latir.

 

En el embarazo y parto de Diego lo llevaba todo más estudiado y tenía claro que quería donar la sangre que quedara una vez que el cordón hubiera dejado de latir y hubiera pasado toda la sangre a mi hijo, con los beneficios que eso tiene para el recién nacido. El matrono que me atendió en el parto me dijo que, aunque yo tenía muy claro cómo hacerlo, no iba a ser posible porque la unidad de donación solo iba los martes y jueves, y yo me puse de parto la noche del viernes al sábado. Así que esta vez, estando informada y queriendo (además de cumplir con las condiciones de llevar un embarazo sano y no tener enfermedades o antecedentes) tampoco pudo ser.

 

Ayer operaron al padre de un compañero y amigo del trabajo de mi marido. El trasplante ha sido de corazón y, tras mucho tiempo esperando, por fin ha llegado ese corazón que tanto esperaba su familia. Por supuesto, para todo hay una cara B. Alguien ha muerto y puedo imaginar el dolor que sentirá ahora mismo esa familia. Sin embargo, gracias a la generosidad de esta donación, altruista y sin dinero de por medio, una persona podrá gozar de una mejor calidad de vida.

 

Pensaba que para ser donante en España tenías que tener el carnet o que tu familia estuviera informada. Sin embargo, según la ley actual española, todos los ciudadanos somos donantes, salvo que expresemos lo contrario y la familia lo comunique. No todas las circunstancias sirven para que donemos nuestros órganos ya que debemos morir en una Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital para que se den las condiciones óptimas para poder realizar la donación y el trasplante.

 

Os dejo toda la información sobre la Organización Nacional de Trasplantes(ONT) con el fin de que leáis la documentación y, si estáis de acuerdo, no dejéis de comunicar a vuestros familiares y amigos vuestros deseos. Nunca sabemos cuándo ni cómo vamos a morir (ojalá sea dentro de muchos muchos años siendo más viejos que una pasa), pero si podemos colaborar para que otros vivan, será otra forma de estar “vivo”.

 

También os dejo la información sobre la donación de sangre. Para esto no hace falta morir, hace falta aguantar un pequeño pinchazo y tener hambre para el bocata de después. JOs animo a todos a donar sangre, siempre es necesaria porque hay operaciones de forma continuada y la sangre de algunos grupos sanguíneos es un bien escaso. Solidaridad y gratitud tenemos mucha en España, sigamos demostrando nuestra capacidad de respuesta.

 

Y si eres donante, te animo a compartir esta entrada en las redes sociales junto con el hashtag #soygenerososoydonante para que todos lo sepamos y cada vez seamos más
Previous Story
Next Story

You Might Also Like

No hay comentarios

Deja una respuesta

Close