Crianza Reflexión

¿Se puede llevar la pedagogía Montessori al hogar?

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¡Buenos días! Hoy os traigo una reflexión personal sobre si es posible (o no) trasladar una pedagogía educativa escolar como es Montessori al hogar. ¿Por qué? Porque desde hace un tiempo, Montessori ha crecido en fama casi tanto como cuando la propia Dra. recorría el mundo formando maestros, mostrando sus descubrimientos y abriendo escuelas y asociaciones. Y es que internet permite que la información circule libremente y que nos aproximemos a estilos de crianza y de educación distintos a los que hemos tenido en nuestra infancia.Como ya he dicho alguna vez, soy maestra de educación infantil de formación y madre a tiempo completo por vocación. Montessori fue una pedagogía más de las que vi a lo largo de la carrera, junto con Waldorf, Reggio Emilia (Loris Malaguzzi), por pertenecer a las escuelas activas que aportaban cosas diferentes a la educación tradicional conocida hasta el momento. De Montessori, como del resto de pedagogías, me gustaron muchas cosas (aunque hay otras con las que no comulgo, es verdad). Pero ahora que está en auge, sobre todo para traerla al hogar, es cuando quiero compartir con vosotros mi reflexión.

¿Se puede llevar Montessori al hogar?

En mi opinión sí la podemos adaptar y digo adaptar, no implantar. Pensad que una casa no es una escuela y, precisamente, lo que hacen en las escuelas Montessori es hacer lo contrario, es decir, acercar el hogar a la escuela. Por eso no es difícil que encontremos camitas, sofás, mantitas, pequeños rincones con comida, lavadero… ¡Y esto ya lo tenemos en casa!

Quizá lo que más impacta de intentar llevar la pedagogía Montessori al hogar es que debemos cambiar más nuestro concepto como padres que lo que hacemos con los niños porque, aunque ahora mismo haya escuelas 0-3 llamadas Montessori, en su momento la Dra. María Montessori no planificó ni organizó ningún material para este ciclo porque consideraba que los niños pequeños debían estar en casa.012fc-imgp4036

A día de hoy no todos los niños de estas edades pueden estar en casa, eso es cierto. Y ya que María Montessori no diseñó materiales ni espacios, ha sido gracias a discípulos suyos y pedagogías respetuosas con el movimiento libre del bebé en las que nos apoyamos para hacer de la escuela una aproximación al hogar en la que reinan grandes espacios para el movimiento libre, pocos materiales pero bien distribuidos y al alcance de los niños, y, sobre todo, la actitud respetuosa del adulto con el niño.

Y esto es algo que no cambia en la pedagogía Montessori por muchos años que pasen en el niño. Poco a poco os contaré cosas alucinantes sobre cómo se trabajan las matemáticas, la historia, la lengua, el análisis morfológico y sintáctico desde la tierna infancia, para mostrarles que la vida es alucinante allá por donde mires.

Hace unos días nuestro amigo Dani les llevo un regalo pero no pudieron usarlo porque la arena del parque estaba llenas de pises y cacas de perros... Así que hoy los tengo a los dos jugando con la mesa de arena y "con el regalo de Dani mi amigo" mientras yo preparo una fideua de verduras ¿Qué decir sobre el tema? Pues que, como dueña de dos perras tienes varias opciones: pasear por el campo, pasear por la calle y recogerlo como ciudadano responsable y respetuoso, ser un cochino... En fin, cada uno elige... Pero el arenero de un parque no es un lugar para llevar al perro, ni aunque luego lo recojas porque la caca tiene "bichos" y no es nada higiénico. Por Dios, que los niños se llevan las manos a la boca (y los pequeñines directamente la arena). Así que a ver si difundiendo por las redes sociales conseguimos concienciar a la gente. Un parque, aunque tenga arena, no es un lugar para que los perros hagan sus necesidades. Y lo digo yo que tengo dos y siempre vienen conmigo, pero hay sitios en los que no pueden hacer pis y caca. #hoyreivindico #perros #cacasenelparque #365diasmdn #mamadediaydenoche #cosasdeniños #cosasdehermanos

Pero el tema de hoy es si se puede llevar Montessori al hogar y creo que es más fácil de lo que pensamos. En primer lugar, como padres, ya de base deberíamos sentir un profundo amor por nuestros hijos desde antes del nacimiento, así que llevamos una parte importante ganada. Segundo, el respeto hacia el niño, algo básico en esta pedagogía que a veces creo que más que pedagogía educativa es un estilo de vida, poco a poco veréis por qué. Y respeto no significa no pegarle o tratarle con amabilidad; significa no cogerlo por la espalda cuando está comenzando a gatear y sin que nos vea llevarlo en volandas; significa pedirle permiso para cambiarle el pañal y dedicarle tiempo mientras hacemos cualquier cosa con él: el cambio de pañales, tiempo de alimentación, tiempo de higiene, tiempo de vestir… Eso cuando es muy pequeño, claro. Luego, respeto hacia sus movimientos, exploraciones, tiempos y ritmos de aprendizaje. Porque solo con respeto el niño se sentirá seguro, ante nuestra mirada y presencia, para entender que estaremos a su lado, claro que sí, pero sus logros son suyos y confiamos en él.

Así que hemos llegado al tercer punto, la autonomía. Y es que para María Montessori una persona libre es aquella que tiene independencia y autonomía para hacer cosas, para decidirlas, para valorar los aspectos positivos y negativos de las mismas, tiene recursos y tiene una mente potente trabajando e imaginando las posibles soluciones ante los conflictos, y unas manos que han sentido, han vivido, han tocado y han explorado. Porque las manos tienen una conexión con la mente que ha sido lo que ha permitido que el hombre, sin ser el animal más grande, más fuerte o más rápido del planeta, haya podido crear tantas cosas.18f7a-img_4524

Así que si queréis tener la filosofía Montessori en vuestro hogar nos toca reflexionar como adultos en este punto y pensar en cómo podemos adaptar la casa (lo que conocemos como el ambiente preparado) para que los niños (y también los adultos) nos encontremos a gusto, ellos tengan espacios para crear, para tocar sin riesgos, para disfrutar aprendiendo y para hacer mucha vida práctica, mucha actividad cotidiana de las que se hacía antes con las madres y las abuelas: lavar, tender, preparar la comida, alguna tarta o pastel, poner la mesa, barrer el suelo, fregar, limpiar los cristales

Y es que un niño que al moverse por la casa todo sean voces por detrás diciéndole “no toques eso”, “ay, que nos quedamos sin el jarrón de la abuela”, “cuidado, que eso pincha”, “cuidado, que eso corta”… Así no, porque apagamos las ganas de descubrir del niño y es normal. Lo que no queráis que toquen es mejor tenerlo fuera de su alcance (con el paso de los meses aprenderán a pedir lo que ven ;)) Ellos necesita un ambiente seguro donde puedan experimentar, descubrir, tocar, y conocer e integrar el mundo que les rodea y que también es suyo, así que tienen que relacionarse con él para comprenderlo.57057-dsc_0360

Y, además, la casa, mientras viva allí (y son unos cuantos años), también es suya. Esto no es una guerra entre si la casa es de los padres y los niños nos la cambian. Es que la vida nos cambia cuando decidimos compartirla con otras personas. Si cuando vivimos en pareja aceptamos las costumbres, gustos y cosas de la nuestra, ¿Por qué hay tanto padre que no permite que haya juguetes por el salón o cocina (pero sí una lavadora o exprimidora o play)? Ahora la casa es de más personas y tenemos que estar todos a gusto.

Resumiendo, tenemos tres puntos importantes en los que reflexionar:

  1. Amor profundo hacia el niño
  2. Respeto hacia el niño y confianza
  3. Autonomía para el niño, así que nos toca preparar el ambiente

Espero que os haya gustado el post. Me encantaría tener vuestras opiniones al respecto y poco a poco prometo ir añadiendo más información interesante sobre la adaptación de la casa, la adaptación de las mentes :) y el aprendizaje de los niños… Seguro que juntos aprendemos mucho más.

Os dejo unos libros sobre María Montessori (los enlaces son afiliado) por si queréis ir leyendo sobre el tema 😉

¡Feliz miércoles, familia!

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2 Comentarios

  • Reply
    TUSACOTERMICO.com (@TUSACOTERMICO)
    24/02/2016 at 11:20

    Me ha parecido un post muy interesante. Educar favoreciendo su autonomía y sus ganas de descubrir.
    http://tusacotermico.com

  • Reply
    monilloencasa
    23/09/2016 at 15:11

    Claro que se puede acercar la pedagogía al hogar, a veces somos rígidos y nos guiamos por lo que hacen los demás y lo que nos viene impuesto. Creo que si nos pusiéramos en el lugar del niño y entendiéramos sus necesidades verdaderas sería algo más común en las familias con niños pequeños, y no “una moda” como se escucha de vez en cuando.

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