Hoy leemos

Rojo o por qué el bullying no es divertido

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¡Buenos días, familia!

Llevaba tiempo queriendo buscar cuentos sobre el acoso escolar para trabajar con mis hijos y, cuando menos lo buscaba, apareció. 

Es un cuento muy sencillo, fácil de leer y corto, pero con un mensaje que creo que puede calar muy hondo en nuestros pequeños y mayores.

Voy a hacer una reseña del libro y, al final, os cuento una experiencia personal y cómo estoy trabajando este aspecto con este libro.

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Rojo o por qué el bullying no es divertido está escrito e ilustrado por Jan De Kinder y está editado por Tramuntana. La traductora ha sido Clara García Pujol y, aunque salió en Bélgica en el año 2013, no tuvo su primera edición en castellano para todo el mundo hasta un año más tarde.

La historia es sencilla: un niño, Tomás, que se pone colorado y una niña que se da cuenta de su rubor.

Comienzan a cuchichear, a provocar más vergüenza si cabe a través de sus miradas, la presión del grupo, las miradas, la rojez que no se puede controlar…

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Tomás se vuelve más silencioso y Pablo, un compañero de la clase, más escandaloso.

Y Pablo comienza con un empujón, pero nadie se atreve a pararle los pies. Como si nadie hubiera visto nada. El miedo los hace cómplices del sufrimiento de Tomás.

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La profesora pregunta “¿Alguien vio algo?”. La niña quiere levantar la mano pero no se atreve, hasta que, poco a poco, las manos en clase se van levantando.

Uno contra todos es mucho. Pero todos contra uno sí pueden parar a uno.

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Como veis es un cuento muy sencillo. Los niños entran en el papel muy pronto y, al menos en casa, mi hijo mayor se “enfada” porque dice que Tomás no ha hecho nada para que Pablo sea así con él.

¿Cómo se puede parar el bullying? Realmente no hay una única solución. Deberíamos de actuar en conjunto porque es un tema social, no solo escolar.

Las familias deberíamos tener claro que nuestros hijos, a los que amamos y adoramos, son niños que necesitan saber que no se pueden meter con nadie. No se pueden reír de nadie, porque no es divertido.

Siempre que lo escribo me siento un poco repetitiva, pero aún recuerdo cuando a un adulto le tuve que decir “broma es cuando nos reímos los dos”.

Es cierto, se lo digo a mis hijos continuamente: broma es cuando todos nos reímos. Si no, lo siento, pero es otra cosa y, si hace daño a otro, es violencia.

Con este cuento también estoy trabajando en casa la figura del “chivato”,

Es un tema que me preocupaba porque en alguna ocasión se lo había escuchado a mi hijo y, a veces creo que estas etiquetas hacen que se fomenten los abusos y las conductas de acoso.

Es lógico, el que pide ayuda a un adulto, si es marcado como “chivato”, no volverá a hacerlo y, evidentemente, es carne de cañón, a no ser que ejerza la violencia para defenderse.

Así que este cuento me ha permitido trabajar esa etiqueta mal puesta para demostrarle a mi hijo que, cuando alguien hace algo que está mal, todos deberíamos levantar la mano y alzar la voz.

Porque lo que necesita el que está siendo acosado es apoyo y el resto debemos defenderlo. ¿O no?

Espero que os haya gustado el cuento. Nosotros lo leemos en casa y nos gusta mucho. Creo que se puede usar, como casi todos los cuentos, en cualquier edad.

Si conocéis algún cuento más que trabaje el bullying, escribidme un mail o dejádmelo en los comentarios, por favor. Me gustaría tener varias opciones y seguro que entre todos podemos encontrar muchos títulos. Muchas gracias!

Os dejo el enlace de Amazon por si os interesa el cuento. Siempre os aviso pero, por si sois nuevos, que sepáis que es un enlace afiliado, lo que significa que, por cada venta a través de mi enlace, Amazon me premia con una pequeña -pequeñísima- comisión.

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1 Comentario

  • Reply
    Marisol Ríos López
    25/05/2017 at 16:53

    Todavía somos pequeñas para este cuento, de momento estamos con el pollo pepe y sus amigos, pero lo anoto para mas adelante

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