Pequeñas acciones para luchar contra el cambio climático

El otro día os enseñaba una foto en Instagram, Facebook y twitter en la que le estaba explicando a Álvaro que había hecho pequeñas promesas para dejarles a él y a Diego un mundo mejor, más limpio y cuidado.

Y es que el hombre, en un alarde de evolución, no está teniendo en cuenta que las acciones tienen respuesta y no siempre es positiva. El cambio climático es un buen ejemplo de lo que la contaminación, la desertización y el mal uso de los recursos producen a nuestro planeta.

Así que cuando Madresfera me propuso participar en este proyecto, no lo dudé. Todos podemos ayudar. Podemos ser padres, tíos, abuelos… cada pequeña acción consigue su efecto.
En mi caso me he comprometido a muchas cosas pequeñas. Algunas de ellas ya las tengo casi casi interiorizadas y otras, serán un reto, pero de eso se trata. Aquí os dejo las mías:
1.   Apagar la luz cuando no estemos en la habitación.
Yo desde pequeñita ya decía eso de “apaga la luz que somos pobres” porque en casa me lo enseñaron muy pronto. Ahora me toca enseñarlo a mí y no os creáis que con Álvaro es fácil porque le encanta tener las luces encendidas. Poco a poco va entendiendo que el gasto en luz implica dinero (y como no quiere que su padre se vaya a trabajar…). Con tres años no entiende aún muy bien eso del cambio climático pero ayer me sorprendió diciéndome que había que apagar la luz porque había sol.
2.   Llenar la lavadora hasta el tope
Esta promesa reconozco que ya la hago. Más que nada por supervivencia con la ropa. Todas me entenderéis cuando os digo que desde que tenemos niños en la casa es un no parar de lavadoras. Entre ropa, toallas, sabanas, más ropa, peluches, mantitas, ropa de las perras, ¡y vuelta empezar! Así que llenarla es la única forma de que no se me acumule ropa hasta el mes que viene =D
3.   Apagar el agua mientras nos lavamos los dientes
Esta la conocemos todos en casa. Es fácil, sencilla y la hacemos muy bien. Y mira que con el nuevo grifo en forma de cascada, mola mucho (frase de Álvaro) ver caer el agua… ¡Pero no puede ser!
4.   Ducharte en vez de bañarte
Es que así se ahorra gran cantidad de agua, así que lo hacemos todos en casa. Yo intento ducharme por las noches con los niños por eso de seguir ahorrando y mientras llenamos su pequeña bañera para que no se queden fríos. ¡Trabajo en equipo!
5.   Apagar la vitrocerámica unos minutos antes para aprovechar el calor
Esto lo hago desde hace unos meses porque lo leí en algún sitio y me pareció una buena idea por el ahorro energético y en la factura de la luz. ¡Y funciona! Así que ya tienes un nuevo truquito para ahorrar =D
6.   Usar el lavavajillas en lugar de fregar a mano
Esta promesa la hago siempre… ¡Menos si me queda alguna cosilla por fregar! Pero ya hemos empezado a organizarnos mejor para usar siempre, siempre el lavavajillas. Lava mejor, desinfecta y usa menos agua y detergente que si lo hacemos a mano. Ahora nos queda convencer a la abuela 😉
7.   Reducir los desperdicios alimentarios
La verdad es que cuando preparo la comida suele sobrar muy poco porque tengo bastante bien calculado lo que nos comemos. Si es algo que no me importa tener en el nevera (tipo arroz o pasta, por ejemplo) suelo hacer mucho para luego ir tirando de ello y, si no, mis perras me ayudan a no tirar comida. Me da rabia tirar cosas a la basura y, especialmente, carne. Una cosa es que yo no coma carne y otra distinta es que la vida de los animales termine entre los desechos. Así que ahí tiendo a ser justa, justa.
8.   Consumirás alimentos locales y de temporada
La verdad es que intento consumir productos de la zona en la que vivo para ayudar a la economía local y también a que mis vecinos y amigos puedan seguir trabajando cerca de sus casas 😉
9.   Elegirás productos con menos embalaje
No siempre es fácil pero intento que el embalaje no sea con plásticos ya que son muy contaminantes y tardan muchos años en desintegrarse… Si voy a comprar fruta y verdura, por ejemplo, voy con el carro de la compra (muy moderna yo, lo sé) y así me evito llevar demasiados plásticos y demás.
10.  Evitaras el uso de bolsas de plástico
Esta promesa está muy relacionada con la anterior. Para ello suelo ir a comprar con el carro de la compra. Así no necesito bolsas. ¡Ah! Y otro truco: en el coche llevo bolsas fuertes grandes para poder poner los productos que compro. Así pasan del carro de la compra a la bolsa del coche. Luego, llevo las bolsas a casa, descargo y las bolsas las vuelvo a colocar en el coche, ¡listas para volver a ser usadas!
11.  Reutilizarás los envases desechables
En casa nos gusta hacer cosas con materiales reciclados, así que siempre podemos usar las bandejas para teñir sal con tizas, hacer garajes con cajas de cartón o pintar letras sobre los plásticos en los que venían envueltos artículos que nos envían a casa. ¡Todo tiene una segunda oportunidad!
12.  Usarás las escaleras en lugar del ascensor
Pues este es un buen propósito porque no siempre lo hago. A ver, es que vivo en un tercero y suelo ir siempre rodeada por dos niños pequeños y las dos perras. Si además a esto le añadimos alguna bici o patinete y algún olvido de chaquetas, llaves o coches… ¡tendrás un culo impresionante! Jajaja. Bromas aparte creo que empezaré a hacerlo, en primer lugar, cuando vaya sola o sólo con uno de los niños para poder aligerar con él en brazos (o mochila). Luego iré introduciendo al resto de la familia en este buen hábito: ejercicio físico, mental (contamos escaleras) y menos contaminación.
13.  Usaras el transporte público en lugar del coche
Nosotros ya hemos empezado a hacerlo, por ejemplo, para bajar a Madrid. Y es que entre el tiempo que tardas en llegar, aparcar y el dinero que cuesta la zona verde, azul o parking, sale a cuenta ir en autobús y metro o tren. ¡Así que ahora invertimos más tiempo pero ahorramos en contaminación! Además, a los niños les encanta viajar en metro y autobús. A mí me estresa un poco eso de ir con dos niños tan pequeños sin cinturones en el metro, pero bueno…
14.  Compartirás tu coche
Esta promesa la he puesto porque quiero que mis hijos aprendan a compartir y nada mejor que partir con el ejemplo. Así que si mi vecina quiere comprar algo en el pueblo de al lado y a mí me va bien ir, hacer plan en conjunto para usar solo un coche y ahorrar gasoil, contaminación y, además, llevar buena compañía al lado.
¿Te unes a estos propósitos? Es muy fácil: solo tienes que entrar en TeLoPrometo.ORG, añadir tus pequeñas promesas y compartirlas en las redes sociales para hacernos oír.
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¡Ah! Te recuerdo que estoy nominada en los Premios Bitácoras en la categoría de Educación y Ciencia. ¿Me ayudas? Aquí te dejo el enlace directo para que puedas votarme entrando con tus datos de Facebook o Twitter. Es fácil y sencillo. No te llevará nada de tiempo y a mí me dará una gran oportunidad. ¡Gracias!
Ely

Ely

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