Hoy reflexionamos

Mi embarazo vegetariano

Ely 20 bn

A pesar de estar embarazada por tercera vez, esta es la primera vez que estoy embarazada siendo vegetariana y me gustaría explicar los miedos que he tenido, las consultas que he hecho y las indicaciones médicas que he recibido por si a otra mamá le pudieran venir bien.

No sé si todos los sabéis, pero hace más de año y medio que soy vegetariana. El embarazo de Álvaro me cambió un poco los hábitos de vida, haciendo que dejara automáticamente de fumar y de tomar café.

En el embarazo de Diego empecé a rechazar la leche de vaca y a dejar de lado las carnes de animales lactantes tipo cochinillo, cordero, ternera… No me preguntéis por qué porque no tengo una respuesta clara, pero creo que el tema de ser madre lactante embarazada empezó a influirme y, cuando tuve a Diego en mis brazos, cada vez llevé peor el tema de comer carne.

Así que, poco a poco, fui dejando la carne de lado y, más adelante, fue el pescado. De pronto un día me di cuenta que llevaba tiempo sin comer carne ni pescado, y que eso tenía un nombre: vegetarianismo.

Comía mucha verdura, fruta, legumbres, cereales, y frutos secos. No me encontraba cansada ni con malestar y vi que se puede llevar una dieta sana, equilibrada y estar bien física y psicológicamente sin necesidad de ingerir proteínas animales.

Pero me quedé embarazada y llegaron las primeras recomendaciones familiares: “igual estos meses tendrías que comer filetes para que el bebé esté bien”. Y yo me preocupé, es verdad. Después de casi un año sin comer carne, me veía comiendo un filete y el estómago, automáticamente, se me daba la vuelta.

Así que le pregunté a la obstetra para que me aconsejara. Y, como ya me dijo el dentista en su momento, “me viene genial, cogerás menos peso y estarás más sana”.

No he tenido que tomar ninguna pastilla ni vitamina extra por ser vegetariana. De hecho, en mi día a día no tomo ni B12 porque yo tomo lácteos (aunque no beba leche) y huevos. Así que durante el embarazo tampoco he tomado nada.

He escuchado a mi cuerpo y he tomado todo lo que me pide: aguacates y tomates han sido mi debilidad. Me ha pedido mucho gazpacho durante el verano y legumbres con arroz. Y se las he dado.

Los análisis, durante el embarazo, han salido estupendos. Mejor, diría yo, que cuando era omnívora porque siempre comes cosas que no debería ni de oler -tipo hamburguesa de tienda-.

Por supuesto, si eres vegetariana y estás embarazada, lo mejor es comentárselo a tu ginecólogo y que él sea el que vaya valorando si necesitas o no complementar tu dieta. En principio no tendría por qué ser necesario, pero depende de cómo te alimentes, claro. Hay mucho vegetariano que solo come productos precocinados y fritos y eso no es sano, aunque lo piense.

Espero que pueda ayudar a alguna futura mamá perdida, pero, lo vuelvo a repetir, esta es mi experiencia. Lo mejor es que cada una sea responsable con su salud y se asesore con profesionales.

Os dejo enlazado el post que escribió Sandra sobre la nutrición y el embarazo y que salió hace unos días.

¡Feliz día, familia!

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