Hoy reflexionamos

Los miedos de la maternidad

Fotografía de Fran Ponce

Cuando nos quedamos embarazadas por primera vez sentimos mucho miedo. Son los miedos de la maternidad. No os voy a decir que en los segundos embarazos hayamos conseguido superarlos todos, pero sí que es verdad que se vive desde otra perspectiva.

Sin embargo, el primer embarazo es un cúmulo de sensaciones, sentimientos y experiencias que nos inundan cada instante del mismo y que hace que siempre estemos pensando en diferentes cosas. ¿Estará todo bien? ¿habrán acertado con el sexo del bebé? ¿hasta cuándo debo tomar el ácido fólico? ¿cómo voy a organizarme cuando nazca el bebé? ¿cambiará mi relación de pareja cuando nazca el pequeño? ¿cómo actuarán los abuelos/tíos/primos? ¿seré buena madre? ¿será mi pareja un buen padre? ¿? ¿? Y así durante el embarazo…
Nos sentimos agobiadas, estresadas, no ha nacido el bebé y todo son preguntas sobre él: cómo se llamará, cómo va de peso, para cuándo nace, tienes nauseas, vomitas, mensajes por un lado, llamadas por otro… ¡y eso que no ha nacido! Los peores presagios pueden inundar tu cabeza. Todo el mundo te cuenta su experiencia, su parto, su embarazo… ¡y tú sólo quieres vivir el tuyo! A veces lo puedes pagar con la persona que menos culpa tiene y que sólo quiere ofrecer tu ayuda si la deseas, pero no has identificado su disposición… 
También te invaden sentimientos de soledad en algún momento y de incomprensión por parte del género femenino que ya ha sido madre. Si a todas nos molesta que nos toquen la tripa, nos digan que estamos gordas (o guapas, a fin de cuentas nos estáis evaluando el aspecto físico) o delgadas, o nos contéis vuestros partos con desgarros, puntos y demás… ¿Por qué hacer herida? Y eso que siempre hay cosas que nadie te contará (como que es maravilloso y que lo normal es que salga bien).
Lo peor, para mí, de mi primera maternidad, fue que me iba a enfrentar a algo nuevo y nadie más lo podría hacer por mí. Era un momento en el que, aunque mi pareja estuviera a mi lado, era yo la que tendría que detectar si estaba de parto o no (sin saberlo, claro). No sabía cómo serían las contracciones ni si el dolor seria soportable para mí. ¿Aguantaré? 
Incluso te planteas cosas para cuando ya haya nacido el bebé, corriendo un tupido velo ante el momento del parto porque no quieres ni hablar de él. ¿Cómo actuaré cuando lo tenga en brazos? ¿Sabré cogerlo? ¿Dejaré que otros lo cojan? ¿Sabré dar el pecho? ¿Cuánto tiempo hay que dar de mamar? ¿Cada tres horas? ¡Mitos sobre la lactancia, además, hay tantos!
Poca gente entiende que la primera maternidad es un ensayo y error en el que nuestros pequeños serán nuestros “hijitos de indias”, nuestros grandes maestros y los que nos enseñarán a detectar cuándo quieren comer, cuándo están felices y tranquilos, cuando necesitan que los coja papá o mamá porque son las personas que más lo entienden y a quienes él más conoce… La maternidad tiene luces, tiene sombras… La paternidad, también. No sabemos cómo lo vamos a hacer pero tenemos que tener claro que seremos los mejores padres para nuestros hijos porque a nadie le dolerá tanto un llanto como a unos padres, y nadie se alegrará tanto como nosotros cuando escuchemos su primer “papá” y “mamá” de los labios de nuestros hijos. 
Disfrutad de los embarazos, os estáis preparando para recibir un regalo. Aprenderéis, nada más ver su cara, el verdadero significado de la palabra “AMOR”. Os equivocareis, cometeréis fallos, acertareis, escuchareis consejos que nada tengan que ver con vuestra forma de entender la crianza, escuchareis otros que os vengan muy bien, leeréis opiniones, criticareis, os criticaran… pero si actuáis con vuestros hijos desde el corazón, nada podrá salir mal. Y los miedos de la maternidad quedaran difuminados.

¿Y vosotr@s qué opináis? ¿Tuvisteis miedo de la maternidad?
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2 Comentarios

  • Reply
    Nuestro Cachorro
    26/01/2015 at 22:59

    muy bonito, la verdad que aunque claro que hay días que te preocupas… mi filosofía era estar siempre pensando en positivo, disfrutando cada día, porque en el caso de que algo fuera mal no podría hacer nada. Así que a vivir el momento, y agradecer el milagro :)

  • Reply
    Mamá de día y de noche
    28/01/2015 at 15:45

    El pensamiento positivo hace más de lo que pensamos! Gracias por pasarte y comentar! Besos

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