Hoy reflexionamos

Las vacunas salvan vidas… aunque duela ver cómo pinchan a nuestro bebé

vacunas

Las vacunas vuelven a estar en los medios de comunicación porque se ha celebrado la Semana Mundial de la Inmunización 2016 bajo el lema cerrar las brechas en inmunización. Todos sabemos que cualquier padre o madre quiere lo mejor para sus hijos. Es raro el padre que en alguna ocasión no se ha metido en internet para que el Dr. Google le informe sobre si la fiebre que tiene su bebé es debido a los dientes o debería de irse a urgencias con él ahora mismo. La falta de información suele ser un problema, pero el exceso de información también lo es. Por eso hoy quiero reflexionar con vosotros sobre el tema de las vacunas y sobre cómo el movimiento anti-vacunas ha ido ganado adeptos dejando de lado la realidad: las vacunas salvan vidas.

No os negaré que hay una corriente muy bien estructurada en la que se mezcla un poco todo el tema relacionado con la lactancia materna, el colecho, el porteo, la vida sana, el veganismo y el hecho de no poner vacunas a los niños. Es una corriente que atrae por el hecho de que lo natural gusta y a nadie le gusta leer cómo las empresas farmacéuticas ganan dinero a través de la salud de nuestros hijos. Y claro, como tampoco hay páginas molonas de médicos y para encontrar algo de información te tienes que fiar de blogs y demás, porque no es normal que los médicos tengan blogs atractivos en los que compartan información… pues los anti-vacunas tienen algo ganado.

En mi caso, en algún momento, he dudado. He dudado y mucho. Pero siempre me he fiado de mi pediatra y mis hijos tienen el calendario al día. Si les pasara algo por una enfermedad que podría haber evitado, no sé si me lo podría perdonar en algún momento. Y también entiendo a los padres que han perdido a algún hijo y en la autopsia se han encontrado con que el resultado es “muerte post vacunal” o niños que se han quedado tetraplégicos.

La ciencia nos confirma que las vacunas son seguras. Para que salgan al mercado, llevan doce años con estudios e investigaciones y que solo salen al mercado cuando se comprueba que son seguras, porque lo más importante es la salud de nuestros niños.

Por otro lado, la evidencia, no solo científica sino la propia realidad, nos dice que más de dos millones de niños salvan su vida gracias a las vacunas, el segundo método para eliminar la mortalidad tras la potabilización del agua.

Hay muchos mitos sobre las vacunas pero me quedo con la experiencia de las pediatras que conozco en mi día a día como blogger y como madre: Lucía, mi pediatra; Amalia Arce, la mamá pediatra o María Garcés, pediatra y miembro del Área de Investigación en Vacunas del Centro Superior de Investigación en Salud Pública (CSISP) de Valencia. Nos dicen que las vacunas son seguras, que podemos fiarnos de ellas y que hay países en los que las madres caminan durante muchos kilómetros para conseguir una vacuna para sus hijos. La muerte de los niños allí es una realidad que nosotros hemos olvidado gracias al acceso a las vacunas.

Desde hace un tiempo en España hay familias reticentes a vacunar, sobre todo aumentan en Cataluña, donde los casos de tosferina se han triplicado en un año. Están en su derecho pero ¿dónde quedan el resto de niños y familias a los que exponen? El caso del niño de Olot que falleció con Difteria después de estar erradicada en España nos muestra claramente el riesgo al que exponemos a los niños (y a toda la comunidad). Sus padres volaron para vacunar a su hija y confesaron que tenían una información que no era la correcta.

Por eso he comenzado diciendo que la falta de información es un problema, el exceso también; pero la información sesgada, es peligrosa. Por favor, si os tenéis que fiar de alguien, fiaros de la comunidad médica y científica. Fiaros de la OMS, que es la Comunidad Médica que acoge a los mejores médicos del mundo y marca líneas para todos. Fiaros de vuestro pediatra o, al menos, preguntadle a él/ella vuestras dudas. Tendrá información actualizada y un código deontológico para que prime la salud de los niños por encima de todo.

¡Ah! Los mayores también tenemos que vacunarnos, así que llega el momento de tomar conciencia. Os dejo el vídeo que han preparado para ello y os invito a compartirlo. Cada vez que sea compartido, 1€ será donado para Mensajeros de la Paz, la Fundación del Padre Ángel.

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1 Comentario

  • Reply
    Vanesa Pérez Padilla
    12/05/2016 at 10:24

    MIra, yo soy pro vacunas. Los beneficios superan con creces las posibilidades de que tu hijo sea reactivo a algún efecto secundario. Pasa con los medicamentos, con las enfermedades raras…siempre hay porcentajes- Yo hice caso de un pediatra con el primero que me aconsejó qie no vacunara del rotavirus porque sólo protegía de alguna modalidad y no de todas. Evidentemente le hice caso, cosas de primeriza, y ahí he tenido a Rodri con unas diarreas de no te menees y así sigue. No es discutible. Siempre que hablamos de porcentajes de riesgo hay que sopesar beneficios y si te toca …es mala suerte, es verdad- Como todo en esta vida. Un besito

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