Colegio Crianza Reflexión

Si la sociedad, en conjunto, no se implica, poco podemos hacer

sociedad

La sociedad, ¿qué es la sociedad? Dice la RAE, que la palabra sociedad viene del latín sociĕtas, -ātis (luego vendrá maridín y me dirá la pronunciación correcta, no creáis) y la define como:

  1. f. Conjunto de personas, pueblos o naciones que conviven bajo normas comunes. Viven marginados de la sociedad.
  2. f. Agrupación natural o pactada de personas, organizada para cooperar en la consecución de determinados fines. Se darán ayudas a sociedades culturales.
  3. f. Agrupación natural de algunos animales. Las abejas viven en sociedad.
  4. f. Com. Agrupación comercial de carácter legal que cuenta con un capital inicial formado con las aportaciones de sus miembros.

Y leyendo esto pienso que, efectivamente, todos educamos. Todos estamos en este mundo conviviendo bajo unas normas comunes: la Declaración Universal de Derechos Humanos está para algo; y luego, en cada país o unión de países tenemos más normas que nos ayudar a logar una convivencia medianamente buena.

El problema viene cuando, muchas personas, hablan de “problema social” sin incluirse en la sociedad. Vamos a ver, la sociedad está formada por todos y cada uno de nosotros.

¿Hay cosas que no te gustan? Pues habrá que cambiarlas, pero comienza contigo mismo dando ejemplo a los demás.

¡Cuánto daño hacen lo mitos!

No sé cuántas mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas en este 2017 al que aún le queda mes y medio. No sé cuántos niños se han quedado huérfanos de madre a manos de su propio padre; cuántos niños han muerto en nuestro país por violencia… ¡pero aún se mantiene el mito de que no hay que fiarse de las mujeres!

No, señor. Me niego. Somos un colectivo que sufre bastante violencia: unas veces física, otras psíquica, otras a nivel de discriminación en el trabajo…

No basta con tener una carrera, tienes que demostrar que mereces estar ahí cada día y, por supuesto, siempre habrá quien diga (piense y se lo crea) que estás ahí porque te has “tirado” a alguien.

Machismo tras machismo.

Machismo que mata, por cierto. Machismo que silencia. Machismo que tortura.

Hace unos días, vi un anuncio del Ministerio de Sanidad que me sorprendió mucho por la dureza de su contenido y por la realidad que pone de manifiesto

Hablamos de mafias, de engaños, de mujeres sometidas… ¿y quién consume todo eso? Va siendo hora de hacernos responsables de nuestros actos, ¿no?

Y ahora, aunque cambie un poco de escenario, voy a seguir con la sociedad hipócrita en la que nos movemos.

¿Y qué mensaje lanzamos? La hipocresía disfrazada por Don Dinero

Hablamos de problemas para ser madres, para conciliar, para tener el mismo sueldo por trabajar las mismas horas… Pero las discográficas, cadenas musicales, televisiones y demás publicitan a niñas meneando las caderas mientras dicen como les gustan ¿los chicos?

Y esas cantantes que, para poder hacer realidad su sueño en el mundo de la música, tienen que cantar cosas feas no, lo siguiente, con tal de mover mucho dinero, aunque el mensaje que den a nuestras adolescentes sean de ¿qué?

Si no sabes de que canción concretamente hablo, mejor. No voy a poner ni enlace ni a dar título porque no quiero dar publicidad a alguien que vende una imagen del género femenino tan deprimente.

Y este chico que arrasó este verano con canciones en las que habla de cómo usa a las mujeres, dos, tres o quince… Sinceramente, ¡qué pena!

Podemos hablar de Derechos Humanos, de Leyes que nos protejan y demás, pero seguimos dando publicidad y éxito a artistas que manchan la imagen de las mujeres. No somos un trozo de carne por mucho que algunos os empeñéis en decirlo a bombo y platillo.

Luego, veo alucinada la noticia de que los jóvenes ven normal el control por parte de sus parejas. ¿Cómo no lo van a ver normal si resulta que llevamos tiempo poniendo canciones y bandas sonoras a sus vidas que hablan de eso?

¿Y qué podemos hacer?

Pues en mi caso, al chico este tan majo y simpático que canta usando a la mujer, no lo escucho. No le doy publicidad. No lo sigo en redes sociales y, me gustaría que su discográfica, si quiere seguir contando con él, que revise las letras. Igual con la chica tan de moda en estos días que, recientemente, para salir en TVE tuvo que cambiar la letra de su canción. Mejor que la cambie para siempre y que, si va a seguir en el mundo de la música, que piense en el mensaje que transmite.

Si fuera una emisora de radio con un mínimo de ética, no pondría canciones así, eso lo tendría claro.

Tanta gente invirtiendo sus estudios y profesionalidad en avanzar, para que luego hagan ruido cuatro, enganchen con sus letras y sigamos moviéndonos en la misma rueda de hámster.

La reflexión de hoy me ha dejado muy a gusto. Y se puede resumir fácilmente: lo que no te guste, no vaya con tus ideales o comulgue con tu forma de entender la vida, no lo consumas.

A ver si entre todos, poco a poco, vamos cambiando a una sociedad más respetuosa con todos sus integrantes. Lo más difícil, como siempre, es el compromiso con uno mismo y tener claro que todos somos importantes y formamos parte de la sociedad 😉

Y tú, ¿cómo ves el panorama? Te leo en los comentaros

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