Hoy reflexionamos

La importancia del porteo teniendo dos o más niños

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Cuando estaba embarazada de mi primer hijo, Álvaro, una compañera del trabajo de mi marido, que es madre de dos preciosas niñas, nos dejó una mochila portabebés BabyBjörn porque sabía que teniendo dos perras (Tiza y Noa) en casa, teníamos que salir con ellas a pasear y, como lo hacemos por el campo y no por el pueblo, debió de imaginar que una mochila sería mucho mejor que intentar ir con el carro (por mucho que fuera de tres ruedas).

La verdad es que cuando la vi pensé que sería genial para ir con las perras y con el peque cada día, aunque no era capaz de imaginar cuánto tiempo podría llevarlo en esa mochila de dimensiones tan pequeñas.

Con Álvaro ya en nuestros brazos salimos el primer día que estuvimos en casa tras el parto a pasear con las perras y con él. La mochila no me terminaba de convencer porque me dolía la espalda al volver. “Si esto me pasa con un niño de 3 kg, cuando empiece a coger peso me dejaré la espalda”, pensaba yo. No me encontraba a gusto paseando con ella, sentía que no lo llevaba bien colocado y dejé de usarla para salir al campo. Pensaba que me dolía la espalda porque tengo varias “-osis” en la espalda: escoliosis, cifosis e hiper-lordosis. Vamos, que mi espalda es un 8 con varias vueltas.
A los pocos meses descubrí a Gala y me explicó por qué me dolía la espalda: la mochila que tenía no era ergonómica, es decir, no respetaba la posición de C en la espalda del bebé ni la forma de M en sus piernas. Y, por supuesto, no repartía el peso entre mis hombros y mi cadera, por lo que me hacía daño y lo notaba. Tan segura la vi de todo que le cogí una Manduca. Ella trabajaba con su hijo al lado y, cuando necesitaba mimos o dormir, iba para dentro y ella continuaba trabajando en su tienda.

Con la manduca mi vida cambió y dejé de ser una mamá colgona para ser una mamá canguro. Ya no me dolía la espalda en ningún momento. Llevaba a Álvaro conmigo a todos sitios y él podía ir escuchando el latido de mi corazón, durmiendo o cotilleando (un poquito) el mundo que le rodea. Al estar a mi altura era muy fácil hablar con él y “mantener” su atención ante mis conversaciones con todo el mundo. Lo siento, es que cuando veo a los niños en el carro mirando para otro lado mientras los padres hablan y se olvidan de sus hijos, me da mucha pena.

Lo importante es que los dos íbamos como queríamos ir. Y yo tenía, además, las manos libres para poder ir a comprar, sacar a las perras, comer, pasar el aspirador y todas las tareas que quisiera hacer (conducir no, para eso están las sillas homologadas). La mochila se convirtió en un imprescindible en mi vida. Ya no necesitaba el carro para nada y, poco a poco, lo fui aparcando en el trastero. Al principio lo sacaba si iba a ir a comprar andando, pero siempre llevaba la mochila por si se cansaba de ver tanto mundo y quería estar en brazos de mamá. Hasta que un día me vi llevando la compra en el carro y el niño en la espalda, y pensé que sería mejor llevar un carro de la compra, al menos, el peso era menor.
Con el nacimiento de Diego ni nos lo pensamos. Teníamos una manduca y una bandolera de anillas y me llevé la bandolera en la bolsa del hospital. Diego salió del hospital a las 33 horas de haber nacido en una bandolera de anillas, más tranquilo y feliz que una perdiz. Unos amigos nos prestaron una marsupi para las primeras semanas y fue estupendo contar con ella. Nunca llevaba carro. Álvaro ya iba andando a todos lados, con bastante aguante (se notan los paseos por el campo ;-)) y, si se cansaba, la manduca la llevaba de apoyo. Cuando nació la segunda hija de los amigos que nos habían prestado la marsupi, se la devolví y decidí coger un fular. No me atreví cuando nació Álvaro porque no sabía hacer ningún nudo, pero esta vez eso no me dio miedo y me cogí un fular elástico Boba wrap que es una pasada. No sé lo que es llevar a Diego en el carro. Y, claro, Diego tampoco sabe lo que es eso. A mí me quedan las manos libres para jugar con Álvaro, llevarle de la mano y atender a sus necesidades. A fin de cuentas, sólo se llevan 23 meses y eso no es nada.
Para mí, el porteo se hace imprescindible en mi día a día: con la correa de Tiza en una mano, la mano de Álvaro en la otra y, en bastantes ocasiones, el carro de la compra o la bolsa con los juguetes. Entiendo que no todas las familias usen el porteo en su día a día. El carro existe y es práctico si te ayuda en tu vida, está claro.
Ahora que Diego se va haciendo más mayor irá pasando a la manduca y abandonando el fular elástico. Y Álvaro, aunque cada vez sea más mayor, no deja de ser un niño que se cansa. Lo normal es que estén, al menos, tres años pidiendo brazos o carro, así que unos amigos nos han regalado (para el nacimiento de Diego) una Boba Air que utilizaremos primero con Álvaro, luego con Diego y con el resto de pequeños que tengamos.
¿Vosotr@s habéis porteado a vuestros hijos? ¿Lo veis necesario cuando hay otros niños en la casa? ¡Gracias por comentar!

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9 Comentarios

  • Reply
    AnimalitosTúyYo SoniadelFaces
    04/02/2015 at 16:41

    Yo empecé con una colgona, me la regalaron cuando aún estaba embarazada y nunca pude portear porque me pasaba como a tí, mal de espalda y cansancio brutal. Cuando me informe sobre las mochilas ergonómicas me compré una Amazonas de Smart Carrier y me ha salvado la vida para salir a pasear con Rosquis cuando me he visto sola en casa, pues mi finca no es accessible. Incluso mi marido portea a veces a Rosquis y va encantado. besitos!

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    UnaMadre delSigloXXI
    05/02/2015 at 13:38

    Con el mayor use la Manduca, que no estaba mal, pero a mi no me convencio tanto. Portee, pero no de forma habitual. Pero con el peque me pasa como a ti, que se llevan 22 meses. Me hice con un fular y he porteado a diario hasta hace un mes, que el pequeño dijo que no, que eso ya no le gusta y quiere ver calle. Me ha dado mucha pena, pero el manda. He hablado de mi experiencia con el porteo en mi blog varias veces. La última vez fue aquí: http://diariodeunamadredelsigloxxi.blogspot.com.es/2015/01/se-acabo-el-porteo-de-la-mochila.html

  • Reply
    UnaMadre delSigloXXI
    05/02/2015 at 13:40

    Ah con el pequeño después usé la Manduca con mejores resultados que la primera vez. Cuestión de experiencia, supongo.

  • Reply
    Mamá de día y de noche
    27/02/2015 at 10:47

    Es que las colgonas te hacen pensar que eso no es para ti. Y lo que dices de tu marido a mí también me ha pasado. Al principio no lo veía yo muy convencido pero fue probarlo y descubrir que le encanta llevarlos cerca! Es que es una experiencia estupenda! Hasta a mi madre le gustó llevar a Álvaro en la manduca! Gracias por comentar, guapa!

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    Mamá de día y de noche
    27/02/2015 at 10:48

    La experiencia, como bien dices, es un grado… Y no todos los niños son iguales. Respetar también sus intereses y necesidades es fundamental. Si no le gusta, no puedes obligarlo porque va a ir a disgusto y tampoco es ese el plan! Gracias por contar tu experiencia! Besos

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    Mami Reciente Cuenta
    11/03/2015 at 17:51

    Hola!
    Pues yo desde que me quedé embarazada supe que quería portear. Tenemos carrito, pero yo no lo utilizo, si eso, a veces mi marido me dice que lo llevemos por si estamos todo el día fuera.
    Desde el primer día tenemos la mochila Boba 4g y es una maravilla, pero para el verano da mucha calor y como la peque nació el verano pasado, nos compramos un fular de dos anillas. Cuando el fular se nos quedó pequeño el papi empezó a portearla con la boba y yo con una mid-tai.

    Justo ayer hice una entrada en mi blog sobre este tema. Porque me encanta portear, porque me encanta q ella vaya a gusto y porque me da mucha pena cuando veo a las mamis portear con colgonas (por cierto, mi cuñada me dejó su colgona de babyjorn. Ella solo porteó dos veces, porque le dolía la espalda).

    Saludos

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    Lorena Gutiérrez Fernández
    13/02/2016 at 22:57

    Tuve la suerte de conocer el maravilloso mundo del porteo antes de quedarme embarazada de mi hijo mayor. He porteado desde el principio a los dos y, además, me dedicó profesionalmente a este tema, impartiendo talleres, formando a profesionales y combinándolo con los ejercicios de mis clases para Mamás y Bebés…y creo que uno de los beneficios que más he disfrutado desde que nación mi segundo hijo es el poder atender a los dos a la vez, tener las manos libres para el mayor mientras tengo encima al peque (o viceversa, que a veces también ha pasado).
    Gracias por el post, Elym

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    vertrag privatkredit pdf
    22/10/2016 at 17:31

    Marcelo13 de agosto de 2009Já é aquela época do ano de novo? Quando os caras escolhem uma dúzia de bandas pra terem seus 15 segundos de fama no Porão, e depois passarem os 12 meses seguintes praticamente sem tocar e sem causar nenhum impacto? Saudade da Micarê, que pelo menos monopolizava as oportunidades e fazia os “roqueiros” tomarem vergonha na cara e batalharem por espaço. Hoje é garantido que todo ano tem um Porão pros medíocres se esbaldarem, e é aí que os medíocres não se dão ao trabalho de fazer música que preste mesmo.

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    http://www./
    23/10/2016 at 18:12

    Vore skoj att ha ett slags samarbete med dig…gillar din blogg..hittade den nyss=) Hör av dig om du blir nyfiken….mvh Natasha

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