Irrigador dental, ¿merece la pena?

Si me llegan a decir hace un par de años que iba a estar escribiendo sobre un irrigador dental, hubiera dicho que eso no era posible porque no sabía ni lo que era.

Yo era de las que acudía una vez al año para hacerme una revisión dental y una limpieza, pero aparte del cepillado diario, no sabía que existieran otros aparatos que favorecían el cuidado de nuestros dientes

Cómo conocí a mi amigo el irrigador

La cosa es que yo conocía lo que era un irrigador, solo que no sabía cómo se llamaba el aparato en cuestión.

El dentista lo había usado conmigo en muchas, muchísimas ocasiones, con el fin de retirar sarro de los dientes y profundizar en la limpieza, que muchas veces con el cepillo no es fácil porque no hay un acceso fácil.

Un día mi madre me comentó que le había dicho su dentista que merecía la pena tener uno y limpiarse bien su dentadura.

La cosa es que compró uno y empezó a comentarme lo contenta que estaba con él y lo limpios que notaba sus dientes.

En uno de los viajes que hice a su casa, le dije que me dejara probarlo y creo que aún se acuerda de mí porque le puse el baño tremendo. Todo lleno de agua.

A ver, que fue porque yo no sabía cómo usarlo y, claro, salió el chorro de agua a presión y yo tenía la boca como si de un cepilla dental se tratara, así que salpiqué demasiado. Suerte que la mujer tiene buen carácter (y bayetas súper-absorbentes)

Mi primera vez

Pues como os digo al principio salpiqué y ya entendí cómo funcionaba el aparato. Debía mantener la boca cerrada e ir moviendo el pivote por cada diente, con el fin de limpiar cada una de las piezas dentales.

La verdad es que noté que la boca se quedaba muy limpia, también es cierto que yo primero me había lavado los dientes con el cepillo, pero noté una sensación de más limpieza, digamos a más profundidad.

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Así queda cuando está todo recogido, no ocupa casi espacio ;)

La ortodoncia dental

Espero encontrar tiempo para contaros mi experiencia con el aparato dental ahora siendo adulta, pero ya os adelanto que el irrigador me iba muy bien cuando visitaba a mi madre para hacer una limpieza profunda porque con los brackets, limpias como buenamente puedes.

Así que ahí reconozco que viene muy muy bien, porque entre los huecos suelen quedar cosillas y a mí, personalmente, no me gusta.

Además, con la ortodoncia es más normal que acumulemos más sarro por el tema de no poder llegar bien a todos los sitios, así que ahí lo recomiendo 100%.

Tras la ortodoncia, que sólo tuve 13 meses, llevo unos retenedores fijos para evitar que los dientes hagan de las suyas, así que el irrigador se ha convertido en mi amigo del alma.

Tenéis que pensar que llevo una barra detrás de los dientes y que, habitualmente, quedan cosillas entre ellos. Con el cepillo eléctrico, aunque elimino todo lo que puedo, no siempre quedan perfectos, y con el irrigador consigo eliminar lo que queda.

Mi truco para dejar la boca limpia y fresca

Lo normal es que use el irrigador por la noche, después de haberme cepillado los dientes. Hay veces que uso el cepillo eléctrico y otras que uso el manual, depende de si tengo niños encima, si hay alguno dormido, si no quiero que se enteren que estoy lavándome los dientes (por eso de que ellos también quieren el eléctrico y el irrigador, y se lía en mi baño la que le lié yo a mi madre 😉 )

Mi truco es añadir al cajetín del agua un tapón de elixir bucal. Mi favorito es el de Oral B, igual que la pasta de dientes, que creo que es buenísima. Con el elixir se queda un aliento fresco y todo muy limpito.

En mi experiencia, aunque reconozco que puede ser un añadido en los aparatos y utensilios del baño, creo que merece la pena. Si tenéis ortodoncia, si lleváis algún implante o problemas bucales tipo gingivitis, creo que es muy recomendable. No obstante, podéis pedirle recomendación a vuestro dentista de confianza.

El mío es de la marca Waterpik, el mismo que el de mi madre, aunque el suyo es el modelo Traveller y el mío el normal. La única diferencia es que el suyo lleva una bolsa para transportarlo y llevarlo de viaje. Es el que le recomendó su dentista y yo cogí el de la misma marca porque me fio de mi madre. Ya sabéis, madre no hay más que una.

También me han dado buenas referencias del irrigador de Oral B, pero yo no lo he probado.

Os dejo enlaces Amazon de los irrigadores de los que os he hablado.

Éste es el mío, aunque yo lo cogí en El Corteo Inglés


Éste el de mi madre (la diferencia es que lleva bolso de viaje y quizá es algo más pequeño)

Éste es uno chiquitito que he visto que no ocupa tanto espacio y quizá os venga mejor

Éste lleva cepillo de dientes eléctrico por si os viene bien un 2×1

Éste es de Oral B

Y éste lleva cepillo dental más irrigador de la casa Oral B

Aquí tenéis mi pasta de dientes y mi enjuague bucal

¿Vosotras usáis irrigador para el cuidado de los dientes? ¿Cuál es vuestra experiencia?

Os leo en los comentarios 😉

Ely

Ely

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