Reflexión

Hospital de El Escorial, mi embarazo y parto

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El otro día tuve que ir al hospital de El Escorial para ver a la matrona. Es una revisión normal que al menos se hace en la Comunidad de Madrid en varias ocasiones durante el embarazo. Ella es la que se encarga de tomarte la tensión, pesarte y darte información sobre el embarazo, recomendaciones médicas e incluso escuchar el latido de tu peque con un Doppler.

La cosa es que cuando la matrona nos colocó sillas para todos los miembros de la familia que fuimos (es que vamos los padres con los dos enanos), me volvió a mirar y me preguntó “¿nos conocemos?” Efectivamente, fue la matrona que tuve en el embarazo de Diego y, aunque no coincidió que fuera la que atendió mi parto, sí la recordaba como una mujer muy atenta y agradable.

Me preguntó por cómo había sido nuestra experiencia con el embarazo anterior en el hospital y si había nacido allí. Le dije que sí y que lo mejor que le podía decir es que vamos a repetir sin dudarlo. El seguimiento del embarazo, tanto el de Diego como el del nuevo bebé, no ha tenido nada que envidiarle al seguimiento del embarazo de Álvaro, que lo hicimos en hospital privado (y otro público). El trato fue muy agradable, muy atentos todos y de mucha confianza.

También me preguntó por el parto, por mi experiencia, y le dije que fue un parto extremadamente respetuoso. Tanto, tanto, que la intervención fue mínima siguiendo nuestros deseos (sobre todo los míos, que no quería que me ataran, cortaran o cosieran, entre otras cosas). Ella, que escuchaba atenta, me dijo “menos mal, porque me he metido en un foro para ver qué dicen de nuestro hospital y estoy pensando toda la mañana ¿de verdad lo hacemos tan mal?

La verdad es que no hay una verdad absoluta. Cada parto, cada embarazo y cada familia somos un mundo y cada uno queremos que ese momento sea distinto. Hay familias que programan una cesárea por comodidad; otras quieren que el parto sea vaginal pero con epidural desde el primer momento; otras no quieren que se intervenga y otras, directamente, llegan tan apurados de tiempo que las ambulancias se llenan de partos.

Cada uno, con su experiencia, os dirá cómo le fue en un hospital u otro. Incluso dentro del mismo hospital, hay personas diferentes y nos atenderán de forma distinta, que puede congeniar más o menos con nuestra forma de ser.

Pero ésta es mi experiencia y os la cuento para que la conozcáis, porque no es cierto todo lo que se lee en los foros de Internet. El hospital de El Escorial, para mí, ha sido el mejor y por eso, volveremos a tener a nuestro bebé allí.image

Durante el embarazo de Álvaro, como ya os he dicho, lo llevamos en el hospital privado y también en otro público cercano a nuestro domicilio. No es el hospital que nos corresponde por nuestra residencia, pero en la Comunidad de Madrid tenemos libre elección de hospital y personal sanitario, así que no hubo ningún problema en que me dieran fecha allí. No me gustó en ningún momento: mucha gente, muchas prisas y poco mirar a los ojos.

Unos días antes de dar a luz tuve contracciones muy seguidas, pensé que había roto aguas y, como buena primeriza, me fui al hospital para que me dijeran qué me pasaba. Tras más de cuatro horas en una sala de espera sola, me fui sin que nadie me dijera nada. Si después de cuatro horas no sentía más dolor, imaginé que no estaría de parto y así fue. Abandono es lo que sentí. No volví nunca más, evidentemente.

El embarazo de Diego ya fue llevado desde el principio en el Hospital de El Escorial. Habían reformado la parte de paritorios y las habitaciones hacía poquito tiempo y, aunque es pequeño, tiene un ambiente muy familiar. En todo momento me atendió la misma ginecóloga, lo que hizo que creáramos vínculo y confianza. Sí, aunque para ellos sea habitual mirar tu barriga, tus bajos y demás, para nosotras no es algo que hagamos todos los días con desconocidos.

La obstetra me dijo que, a no ser que algo fuera mal, lo normal es que diera a luz sola con mi pareja y con una matrona y enfermera. En caso de cesárea, al ser operación, ya habría más personal sanitario, pero en principio no. Me dio pena no tenerla porque me daba mucha confianza, pero como en todo momento me había dicho que lo haría muy bien, me lo creí.

Cuando me puse de parto llegué al hospital con mi marido, dilatada de 9 cm y con muchas ganas de dar a luz sin que nadie me manipulara. Así que con mi plan de parto en la mano y tras pasar la inspección del matrono, al que le dije que no me iba a pinchar ninguna vía y que no me iba a tumbar (el pobre aguantó mis palabras frías y secas, palabra de embarazada pariendo), me dijo que, “efectivamente, harás lo que quieras, estás dilatada de 9 cm y no hay tiempo para epidural, así que disfruta de tu parto”.

Nos permitió unos minutos de tranquilidad a mi marido y a mí mientras bajábamos la luz y sentía cómo Diego se aproximaba a estar en mis brazos. Momentos en los que pudimos mirarnos como pareja y creadores de familia. En pocos momentos rompí aguas y volvieron a entrar. El pequeño tenía prisa y nosotros teníamos ganas de verlo. No me tocó, no me cortó, no me habló salvo para empoderarme y decirme lo bien que iba todo, para tranquilizarme y para apoyar al padre, que también estaba allí, dándole el protagonismo que merecen los hombres en esos momentos. Me dio todo el protagonismo y permitió que cogiera a Diego con mis propias manos. Su padre fue el que cortó el cordón cuando terminó de pasar toda la sangre a su cuerpo. El protagonismo lo tuvimos nosotros, no el equipo médico. Fue el parto que quería, sin intervención pero con la seguridad de tener a profesionales que velarían por nosotros en el caso de que algo fuera mal.

Lo primero que hicimos fue darle las gracias por su profesionalidad, por permitirme ser la dueña y protagonista de mi parto y dejar que tuviera un parto de sueño. Él, un hombre matrono, supo ceder el protagonismo que muchos/as cogen en los partos y estar presente pero sin intervenir.

Nos volvieron a dejar solos tras unas pequeñas comprobaciones para saber si tenía algún desgarro y necesitaba puntos. El bebé estuvo en mi pecho desde que nació. Mamaba con tanta naturalidad que aún recuerdo al matrono, Luis, decir “mira como mueve las orejas al mamar”. Estuvimos solos (ellos estaban al otro lado de la puerta) un par de horas. Un tiempo para nosotros, para los tres, para vernos, mirarnos, reconocernos y conocernos. Para besarnos, para abrazarnos, para sonreírnos. A las dos horas nos subieron a nuestra habitación donde nos recibieron llamándonos por nuestro nombre a cada uno, con un zumo de piña para los padres y una sonrisa de oreja a oreja. No sé si a los Reyes los tratarán así, en mi caso, estoy muy agradecida porque, en un momento tan especial supieron permitirnos que lo disfrutáramos sin prisas ni presiones por pesar o medir.

Toda la estancia fue exquisita. La comida, las visitas, las enfermeras, ¡hasta la obstetra subió para darme la enhorabuena! ¿No es maravilloso que te acompañen en el proceso y te saluden cuando todo ha ido bien?image

A las 30 horas me iba a mi casa. Sí, sé que no es normal esas prisas pero yo había tenido un parto natural sin epidural ni puntos y quería estar en mi casa, con mis dos hijos, intentando disfrutar de ellos desde el principio sin tener que hacer que mi mayor viniera a un hospital. El parto no es una enfermedad y yo estaba bien. El obstetra de guardia vino y me dijo que lo entendía, que estaba perfecta y que por eso no me daría un alta voluntaria, sino un alta normal porque, efectivamente, yo estaba bien y que si hubiera dado a luz en mi casa, ya estaría dando paseos con mis hijos.

Empatía, mucha empatía fue lo que tuve. Tuve cercanía, cariño, palabras muy agradables y mucho empoderamiento, respeto y comprensión. Por eso mi experiencia es tan positiva. Quizá podría dar a luz en mi casa, pero estoy a 10 km de este hospital que me permite que el sol entre por la ventana mientras veo las montañas de la sierra madrileña, me permiten hacer colecho desde el principio con el bebé y no pusieron problemas a que mi mayor se quedara con nosotros a dormir el tiempo que estuviéramos (aunque luego no lo hicimos), me permiten tener un parto respetado y sentirme arropada y son agradables y cercanos conmigo.

Así que, si vives por la zona de la sierra noroeste de Madrid, en los alrededores de El Escorial, el hospital es una buena opción para dar a luz. Por supuesto, tú tendrás tu propia experiencia, pero ésta es la mía.

Querida matrona, sí hay opiniones para todos los gustos, pero, para nuestra familia, lo estáis haciendo muy bien. Gracias por todo.

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12 Comentarios

  • Reply
    Diana Oliver
    19/05/2016 at 10:24

    Qué bien Ely! Me encanta leer experiencias tan buenas de partos en hospital porque mi experiencia en el mío fue un rollete. Lo de permitir al mayor que se quedara a dormir me ha encantado. Ese era uno de los problemas que le veíamos a dar a luz en un hospital otra vez; seguramente lo hagamos encasa esta vez. A ver qué tal :-)

    • Ely
      Reply
      Ely
      20/05/2016 at 10:13

      Ya me irás contando. Últimamente estoy leyendo muchos partos en casa y están siendo maravillosos. Yo, como digo, no me lo planteo (aunque en su momento lo tuve en mente). Primero por el desembolso económico que supone y porque, teniendo tan cerca un hospital tan respetuoso con los partos, no creo que necesite más. Pero te acompañaré desde el 2.0 y en los eventos en los que nos veamos! Un besazo y gracias por pasarte!

  • Reply
    María - Lasetaverde
    20/05/2016 at 01:22

    Qué alegría me da leerte. Tengo un cariño especial a este hospital. También he tenido a las dos enanas aquí. Enhorabuena por este 3. Y nos veremos pronto! Un beso!

    • Ely
      Reply
      Ely
      20/05/2016 at 10:15

      Si le tienes un cariño especial es porque el trato fue maravilloso y me alegra mucho leer experiencias buenas. Que decir cosas malas cuando es verdad está muy bien (para liberarnos, para quitarnos peso de encima y demás) pero cuando son experiencias positivas no siempre lo manifestamos. Veo que somos muchas las que salimos felices de allí. Un besazo y nos vemos pronto!

  • Reply
    Alejandra
    20/05/2016 at 09:11

    Como se llama la matrona que te ha atendido? Es por pedir cita con ella cuando tenga que ir

    • Ely
      Reply
      Ely
      20/05/2016 at 10:17

      La matrona que me ha atendido ha sido Rosario, aunque cualquiera que te atienda es un profesional como la copa de un pino. A ver te vas a encontrar con personas que pueden cuadrar o no con tu forma de entender el embarazo y parto, pero en mi caso, todos fueron muy respetuosos, me escucharon y respetaron mis decisiones, aunque tuvieran alguna objeción. Un saludo

  • Reply
    Carolina
    20/05/2016 at 09:35

    Me he emocionado leyendo tu experiencia y la comparto de principio a fin.
    En mi caso, mi primer embarazo y parto fueron en Puerta de Hierro y aunque tengo muy buena experiencia, el trato a veces no era todo lo cercano que necesitas en momentos así. En el caso del hospital El Escorial, la experiencia fue maravillosa e inolvidable, de principio a fin.
    Recuerdo los zumitos de piña de la espera que nos traía Ramiro (era Ramiro su nombre? un señor maravilloso que sin importar la hora te atendía mejor que en el Hilton y en ¡habitación individual con cama para acompañante!
    Luego llegó el parto, rápido muy rápido, mi bebé venía con un nudo verdadero y fueron tan profesionales, que ni si quiera me enteré hasta mucho más tarde, ya que la matrona se mostró tranquila, empática y cercana dándome seguridad y empoderándome a pesar de la dificultad con la que se encontraron. Hubo desgarro, pero los puntos nunca me dieron problema y me recuperé en un santiamen.
    Mi bebé también se agarró al pecho desde el principio, porque el ambiente era propicio, nos dejaron solos, pero a la vez nos acompañaron, desde una lejanía cercana, que te permite sentir intimidad y seguridad al mismo tiempo, disfrutando de esa felicidad única, que hace que te duela el alma porque no le cabe tanta dicha.
    Recuerdo el primer amanecer sobre el pinar, y no querer dormir a pesar del cansancio, para no tener que despertar de nuestro sueño.

    Un sueño que espero poder repetir, en el que para mi es un hospital magnífico lleno de estupendos y estupendas profesionales.

    Pasados unos meses regresé a dar las gracias, con los correspondientes pasteles y un regalito de agradecimiento hecho por mi con mucho mucho amor, nos recordaban, sobre todo por el famoso nudo verdadero, pero también porque atienden no sólo con la cabeza, sino también con el corazón y estoy segura de que en sus corazones hay un huequito para cada uno de nosotros.

    Si alguien puede hacer llegar estos mensajes a los responsables de tanta felicidad sería maravilloso.

    • Ely
      Reply
      Ely
      20/05/2016 at 10:18

      Carolina, buenos días! Veo que más o menos vivimos la misma experiencia maravillosa de parto con detalles que se quedan grabados en el corazón. No dudes que los mensajes y el post ha llegado al Hospital, así que es posible que también lean tu comentario y sonrían un poquito al recordar tu historia. Gracias por compartirla. Un abrazo grande!

  • Reply
    Beatriz hernandez
    20/05/2016 at 14:18

    Yo tuve alli a mis dos hijos el primero hace 8 años no fue muy buena estuve 18h dilatando y sin epidural por no avía en finde de semana así q allí aguantando el tiron q dolor alli pasaban te escultanvan y te decían eres primeriza pues no te queda así asta q tuve a mi niño lueHo el trato bien y el parto natural pero asta q lo tuve madre mia luego e tenido hace 2años al otro nada q ver aunq raquel la enfermera seguía alli y estuvo con los dos chus la matrona estupenda un parto muy bueno con epidural y ni un punto el lo mejor el niño bien lo único ahí un médico q llevo mi embarazo al principio muy mal salías descontenta con lo q decía y caso llorando asta q me cambien con una doctora y estupendo por lo de más muy bien el trato estupendo las enfermeras muy majas ahota con el cambio y recién reformado muy bien

  • Reply
    Sandra
    20/05/2016 at 21:02

    Yo también di a luz en el Hospital de El Escorial y como primeriza no pude tener mejor experiencia! Un parto muy especial y respetado! Lo recomiendo 100% 😉

  • Reply
    Raquel
    24/05/2016 at 00:04

    Buenas noches Ely, el otro día leí tu experiencia y parecía que la había escrito yo. Soy mamá de dos niños, uno de cinco años nacido por lo privado y otro nacido justo hoy hace una semana (16mayo)
    Me siento totalmente identificada contigo. Jamás pude imaginar el trato que tuve en el hispital por parte de todo el personal en un momento tan especial. Ingrese a las 8:30 ya que fue provocado, la primera visita que tuve a los pocos minutos fue del ginecólogo, venía de calle y lo primero que hizo fue venir a verme para luego irse a cambiar para su jornada laboral (se agradece la visita), los profesionales que entraron en la habitación para verme y seguir el proceso, todos encantadores conmigo y con mi marido. Cada vez que venían recibía una dosis de fuerza y de cariño, cariño que con sus sonrisas, palabras de ánimo, sensibilidad….
    e hicieron una espera más agradable. 12horas en las que en todo momento me sentí arropada por ellos, arropada yo y mi marido (ellos también lo pasan mal) al fin decidió nacer, con mucho esfuerzo pero con los mejores especialistas que he podido ver. Yo hice mi gran esfuerzo pero ellos no se quedaron atrás, si no es por ellos estoy segura que habría terminado siendo una cesaria y si no me abrían rajado para que saliera. Claro que fue duró pero ellos me lo hicieron más agradable. Resultado: Un niño precioso de 3.460grs, 2puntos y unos padres que siempre les estaran agradecidos. No olvido tampoco el trato desde mi primera consulta hasta la última, profesionales desde el primer día. Gracias a todos desde obstetricia, enfermeras, matronas, auxiliares, celador…. No cambieis nunca.
    Si tenéis dudas de donde tener a vuestros bebés yo os recomiendo el Hospital del Escorial. Profesionalidad y ante todo personas.

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    Aprendemos con mamá
    06/06/2016 at 19:05

    Por supuesto cada caso es diferente y hy que probar, juzgar por uno mismo y luego decidir

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