Cuentos

Fábula para SAN VALENTÍN y regalitos

Mañana es San Valentín y os traigo varios regalos estupendos (o eso creo yo). En primer lugar, el post de hoy no es una entrada de maternidad. Hace unos años, cuando era una estudiante de magisterio, tuve una profesora de Literatura Infantil que, además de ser brillante como docente, era genial como persona. En alguna de sus clases nos deleitaba con su tono de voz y nos contaba fabulas, cuentos tradicionales, cuento infantiles actuales… ¡Hizo que nos apasionara la literatura! Quizá por eso mis hijos tienen muchos cuentos y nunca puedo resistirme cuando veo alguna obra de arte de papel. Por eso hoy os traigo “La fábula de Cupido y Psique”, recogida por Apuleyo en “El Asno de Oro”, que a su vez yo recogí de Irune Labajo un 22 y 25 de octubre de 2010

Cupido y Psique
La historia comienza con el secuestro de una joven con el fin de pedir un rescate. Los bandidos secuestradores no podían llevarse a la joven para hacer todas las fechorías, por lo que la dejan con la madre de uno de los bandidos para que la cuide hasta que reciban el rescate de la familia.

La anciana la ve tan atemorizada con la situación que decide contarle un cuento folclórico: La fábula de Cupido y Psique. La historia comienza así…
Había una vez un rey en una de las islas griegas que tenía tres hijas. Las dos mayores eran guapas y princesas, lo que resultaba muy atractivo. Estas hijas mayores eran muy princesas pues tenían aspiraciones de poder, de grandes riquezas,…
La pequeña era mucho más especial. La pequeña, llamada Psique, era muy alegre, muy buena, muy preocupada por todos,…
Los años pasaron y la pequeña Psique se convirtió en una adolescente preciosa. Tan guapa era la joven que en el pueblo comenzó a correrse el rumor de que la misma diosa Venus se había hecho mujer encarnándose en Psique. El rumor comienza a coger tanto poder, que la gente del pueblo, en lugar de llevar ofrendas para Venus a su templo, los lleva a palacio para Psique.
Al principio Psique le dice a la gente que ella es Psique, no Venus, pero la familia la convence para que acepte todas las ofrendas que le traen a palacio.
La diosa Venus se da cuenta de que en este reino su templo está vacío de ofrendas. Nadie le lleva nada. Así que la diosa decide hacerse mujer y pasear por el pueblo para comprobar qué es lo que ocurre para que nadie le lleve regalos.
Al pasear por las calles del pueblo, pronto conoce el rumor que se ha extendido. Las gentes del pueblo le comentan que la diosa Venus se ha encarnado en la hija pequeña del rey.
Venus se enfada muchísimo porque el pueblo ya no la venera y además, le llevan ofrendas a una simple mortal. Así que decide trazar un plan para que la mortal Psique caiga en desgracia.
Venus habla con su hijo Cupido (Eros, el amor erótico) para que la joven Psique reciba una flecha de bronce, lo que hará que la chica sufra por un amor no correspondido y sufra hasta el último día de su vida. Así, pagará por lo que ha hecho-pensaba la diosa Venus.
Cupido, como buen hijo que era, decide ir a palacio para ver quién ha sido la osada que ha ocupado el cargo de diosa Venus en la tierra. Cupido se hace humano y se va al palacio. Cuando la ve, se enamora de ella. Y ahora si que está en una encrucijada. Cupido no quiere lanzarle una flecha de bronce para que sufra por un amor desdichado, pero a la vez, debe obedecer a su madre, porque de no hacerlo…
Ante este suceso imprevisto, Cupido se presenta ante el rey como mensajero de los Dioses del Olimpo para explicarles la traición y el disgusto que supone lo que han hecho. Le explica que, para que los dioses no tomen represalias contra todo el reino, deben vestir a la joven Psique de boda y ella se tiene que dejar caer al fondo de un volcán donde se desposará con el monstruo más horrible como castigo de los dioses.
La familia de Psique no se lo puede creer. Todos están muy disgustados, llorando porque perderán a su hija o hermana. Todos, menos la propia Psique, que aunque está muy disgustada, acepta el castigo por la ofensa que han hecho a la diosa Venus. ¡Anda que no lo dijo Psique desde el principio!
Psique se viste de novia y se despide de su familia. Se tira por el volcán y cuando piensa que va a morir, siente como unas manos la sostienen con cuidado. La depositan con cuidado en el suelo y unas voces comienzan a hablarle. Las voces le dicen que siga el sonido.
Psique, como si estuviera en un sueño, sigue el sonido de las voces que le hablan continuamente. Mientras sigue las voces, comienza a ver un palacio de mármol blanco. Es el palacio más bonito que nunca haya podido imaginar. Tiene piedras preciosas, está limpio y cuidado. Llega a su habitación siguiendo de nuevo a las voces y se ve que hay muchas riquezas. En su habitación hay muchos vestidos y decide probarse alguno.
Psique está desconcertada. Esto no es lo que ella se esperaba. Pensaba que iba a morir y ahora estaba en un palacio precioso probándose vestidos de sedas.
Siguiendo de nuevo a las voces llega al salón donde va a cenar. Después de cenar, las voces le explican que la van a llevar a una puerta que da a una alcoba donde consumará su matrimonio. Sólo hay dos normas para que no pase nada malo. Las normas son que nunca deberá intentar ver a su marido ni preguntarle cuál es su nombre.
Cuando entra en el dormitorio no hay nada de luz, no puede ver nada. Sólo hay un camastro donde espera a que llegue su marido. Psique no puede percibir nada de luz, la oscuridad es absoluta.
De repente, alguien se sienta a su lado y la desviste pero con mucha calma. Psique está un poco asustada pero se va dejando llevar. Ella no puede ver a su marido, pero la tranquilidad y los susurros de éste hacen que ella confíe en él. Consuman el matrimonio con mucha calma y delicadeza.
A la mañana siguiente, cuando Psique se despierta, la puerta está abierta y no hay nadie a su lado. Ella sube a su dormitorio, se lava, se viste y las voces la ayudan.
Cuando llega la noche, ella vuelve al dormitorio oscuro con su marido. Con el paso de las noches, el matrimonio comparte confidencias y tienen conversaciones interesantes, comparten risas y Psique, poco a poco, se va enamorando de su marido.
Un día, le confiesa a su marido que echa de menos a su familia y que le gustaría ir a verlos para decirles que está bien, que no ha muerto y que, aunque no puede verle la cara a su marido, se ha enamorado de él.
El marido, también enamorado de Psique, le dice que subir a ver a su familia les va a traer problemas, pero que es tanto lo que él la ama que la dejará subir. Sólo le pone una condición: en menos de una semana, deberá volver junto a él.
Psique se marcha al volcán donde las voces y las manos la ayudan a subir para que pueda encontrarse con su familia. Los reyes se alegran muchísimo de ver su hija pequeña, Psique, con ese vestido tan bonito. Está viva y además, vive en un palacio.
Sus hermanas no se muestran tan contentas. Una está casada con un militar bastante más mayor que ella y no lo ama. La otra está casada con un mercader rico que es bastante borracho.
Pero como las hermanas tienen tanta envidia de Psique y de que la hermana pequeña haya conseguido lo que ellas tanto anhelaban, le comen la cabeza diciéndole que seguro que es tan feo que por eso no quiere que lo vea. Tanto le dijeron a Psique que volvió a su palacio con muchas ganas de ver el aspecto de su marido. De forma que Psique lleva una vela de cera para ver a su marido una vez que hayan hecho el amor y él se haya quedado profundamente dormido.
Efectivamente, el matrimonio se reencuentra con muchas ganas de verse y besarse. Hacen el amor y el marido se queda profundamente dormido. Psique se levanta y enciende la vela de cera para comenzar a observarlo. Comienza a mirar por los pies descubriendo que son unos pies normales, no de monstruo. Observa las piernas, la espalda… y descubre unas preciosas alas blancas que salen de la espalda. Tan sorprendida estaba Psique con las alas que no se da cuenta de que se le está cayendo cera en el hombro de su marido, que se despierta.
Cupido, decepcionado, le dice: “como no me has querido tanto como para confiar en mí, podrías haber sido mi compañera el resto de la eternidad, pero ahora al no cumplir las condiciones que las voces te dieron, me tengo que ir para siempre”
La anciana, al observar la reacción de la joven le explicó: “ésta es la razón por la que la psique (la razón) y Eros o Cupido (el corazón) no pueden ir nunca juntos”.

Pero esta historia no termina aquí….
Cupido se marchó con el hombro quemado para ver a su madre, Venus y contarle que no cumplió lo que le pidió. Venus está muy enfadada y decide que tiene que cuidar el hombro de su hijo pero lo va a encerrar en una habitación para que no pueda salir a buscar a Psique.
Psique lloró durante días en el palacio, hasta que decidió armarse de valor y salir a buscar a su amor verdadero. La idea de Psique es ir a buscarlo al Olimpo para rogarle que vuelva con ella. Sin embargo, no sabe dónde se encuentra la entrada al Olimpo.
Psique subió a través del volcán donde ya estuvo para poder ver a su familia. Pero en esta ocasión Psique se presenta en el palacio de sus padres muy sucia. Está de duelo porque Cupido se ha ido.
Psique va a buscar a sus hermanas. A la más mayor la engaña. Le dice que su marido la ha abandonado porque se ha dado cuenta de que está enamorado de ella y que debe ir al volcán para lanzarse. Engañada, la hermana mayor salta, pero no hay manos que la sostengan.
A continuación va a buscar a la mediana de las hermanas y utiliza el mismo argumento para que salte en el volcán.
Después de hacer pagar a sus hermanas la desgracia de perder a su amor que causaron, Psique decide coger un barco para localizar la puerta al Olimpo.
Pasan días y Psique no consigue localizar a nadie. Un día, Psique estaba llorando muy cerca de un templo dedicado a la diosa Ceres, la diosa de la cosecha, y decidió pedirle ayuda. Como no obtiene respuesta alguna, y está desesperada, decide poner fin a su sufrimiento. Psique se va a suicidar.
Cuando Psique tiene la daga a punto de clavársela, la diosa Ceres aparece. Ceres, al verla le dice que ha estado tan preocupada por encontrar a Cupido que ni siquiera se ha dado cuenta de que está embarazada. Ahora no puede suicidarse. Qué culpa tiene esa criatura. Ella debe ser fuerte y criar a su hijo que será el recuerdo vivo de su amor.
Ceres le asegura a Psique que va a hablar con Venus para que se apiade un poco de la situación.
La verdad es que Ceres lo intenta pero los dioses del Olimpo se han enterado de lo que está pasando con Psique y con Cupido y comienzan a ponerse de parte de los jóvenes o en contra de este amor. Se van tomando posiciones en el Olimpo. Zeus, que está ya cansado del tema, le dice a Venus que ya que le gustan tanto las pruebas, que le ponga a Psique tres, para ver si su amor es verdadero. Si la joven consigue superarlas, Venus deberá liberar a Cupido y si no, es posible que Psique muera intentando conseguir las pruebas, pero si no muere, tendrá que vivir sin su amado.
Venus, baja al templo de Ceres para ver a Psique con tres pruebas:
La primera es que Venus coge un puñado de grano que hay en el templo y lo esparce por todo el planeta. Psique tendrá que recogerlo durante la noche y separarlo por el tipo de grano que sea. Por la mañana bajará para ver si ha conseguido superar la prueba.
Psique comienza a recoger granos que están por el suelo…Cuando la joven lleva un buen rato buscando grano y no sabe cuál es el que ha tirado la diosa Venus, ni cómo clasificarlo puesto que ella no entiende de grano ni del campo, se desespera y se rinde. No puede más. Sabe que no va a conseguir superar la prueba ni aunque le diera un año, menos aun en una sola noche. Sabe que no va a conseguir ver a su amado y decide suicidarse, nuevamente.
Esta vez, escucha unas voces que gritan su nombre y observa una fila enorme de hormigas que vienen cargadas con el grano de trigo a sus espaldas. La diosa Ceres las ha enviado para ayudar a Psique.
A la mañana siguiente, cuando Venus llega, observa sorprendida que Psique tiene el grano recogido y clasificado. La diosa no tiene pruebas de que nadie la haya ayudado por lo que decide pasar a la siguiente prueba.
La segunda prueba consiste en entrar en el jardín donde hay ovejas cuya lana es vellocino y recoger la suficiente para que la diosa Venus pueda hacerse un traje. El gigante que protege ese jardín es el gigante de los cien ojos que nunca se cierran. Será difícil que consiga superar esa prueba. Sin más, la diosa Venus se marcha de nuevo.
Psique, más animada esta vez porque ha superado la primera prueba se marcha hasta la puerta donde se halla el jardín en el que están las ovejas con el vellocino. Cuando va a saltar la verja, unas voces le dicen que no tenga tanta prisa.
La vegetación que hay a su alrededor le explica que las ovejas son carnívoras y que si entra no durará nada de tiempo viva. La única forma de conseguir superar esta prueba es que se espere a las 00:00 horas, que es cuando el gigante cierra sus cien ojos. Sólo tiene un minuto pero si lo aprovecha podrá recoger todo el vellocino que ha quedado por la verja enganchado y por las enredaderas. Solo es cuestión de esperar y de aprovechar ese minuto.
Y así es como Psique lo hace. Espera a que sean las doce en punto y comienza a correr recogiendo todo el vellocino que se encuentra. Cuando ha pasado el minuto, el gigante abre sus ojos y Psique ya tiene tanto vellocino como para que la diosa se haga un traje hermoso.
A la mañana siguiente, la diosa Venus vuelve a bajar a la tierra para ver si Psique ha superado la prueba o ha muerto devorada por las ovejas (ese pequeño detalle se le olvidó comentarlo). Y allí esta Psique para darle el vellocino tan cotizado por Venus.
La última prueba que Venus le propone es que llene la copa con agua del río Leteo. Pero no sirve ir al rio, quiere agua del manantial. Y se diferencia porque es un agua muy oscura. Deberá subir la montaña, recoger agua en la copa y volver a bajar, teniendo cuidado pues si se toca el agua, el mortal pierde la memoria y se olvida de todo.
Psique comienza mirando la montaña, enorme, y se desespera. Está embarazada y tiene una barriga que no hace que sea ágil precisamente. No sabe si podrá conseguir esta última prueba.
Comienza a subir y va costando mucho. Cuando sólo lleva un trozo, mira hacia lo alto de la montaña, que es muy escarpada y sabe que no lo conseguirá. Se sienta a pensar y se le ocurre que si toca el agua, ella lo olvidará todo. Tendrá a su hijo, que no conocerá a su padre, pero será feliz porque ella lo querrá y lo cuidará muchísimo. Así Psique no sufrirá por amor ni un solo día más. Se olvidará de Cupido para siempre.
Cuando está a punto de tocar el agua con las manos, ve un águila enorme que se aproxima hacia ella. Le arrebata la copa y sube a lo alto de la montaña. El águila vuelve al cabo de un momento con la copa llena de agua negra. El águila es una mensajera de la diosa Júpiter que quiere ayudar a Psique.
A la mañana siguiente, Venus baja y observa la copa llena de un agua muy oscura. Sabe que ni Psique ni ningún mortal han podido llegar al manantial. Esa prueba no es válida porque algún dios del Olimpo la ha ayudado. Así que le pone la tercera prueba de nuevo.
La prueba consiste en bajar a los infiernos, buscar a Perséfone y pedirle que introduzca un trozo de su belleza en un arca que Venus le da.
Psique se va a buscar al barquero para pasar al lado de los muertos pero no aparece nadie por allí. En esto que una anciana se aproxima a Psique y le pregunta que qué es lo que hace allí. Psique le cuenta la prueba que le ha puesto la diosa Venus y la anciana le cuenta cómo deberá hacerlo.
En primer lugar, el barquero no te llevará si no llevas una moneda. Así que debes ir preparada con una moneda para la ida y otra para la vuelta. Al llegar a la puerta del infierno estará cerbero, que es un perro con tres cabezas. La única forma de entrar sin que te destroce es que lleves carne para que las tres cabezas luchen por ella y tú puedas escurrirte. Así que vete preparada con dos buenos trozos de carne: uno para entrar y otro para salir. Además, cuando llegues al infierno y pidas hablar con Perséfone, ella te invitará a comer algo de su mesa por el viaje tan largo que has hecho. No aceptes nada, ya que si comes algo, no podrás salir nunca del reino de los muertos. Dile, educadamente, que no eres digna de comer de la mesa de una diosa como ella. Cuando te ofrezca beber, dile que no eres digna de aceptar bebida de una diosa como ella.
Tras darle estos consejos, la anciana se marcha y Psique se va a un pueblo cercano para conseguir los trozos de carne que necesita.
Y, exactamente las pautas que le ha dado la anciana son las que sigue Psique. Primero paga con una moneda al barquero. Le tira el filete de carne a cerbero y se escurre para los infiernos y, por fin, llega a ver a Perséfone. La diosa le ofrece comida y bebida pero Psique, muy educada, le dice que no es digna de coger nada de la mesa de una diosa como ella. Perséfone, agradecida por el cumplido le dice que su madre la había avisado de que recibiría la visita de Psique y que va a ayudarla. Le pide el arca y se la devuelve, aparentemente, igual, aunque llena de un trozo de su belleza. Muy contenta, Psique tiene que regresar de vuelta.
Le tira el pedazo de carne a cerbero, y le paga con una moneda al barquero. Ya en tierra firme, Psique se mira. Han pasado meses de lucha para poder ver a Cupido. Está embarazada, hinchada, fea, sucia, con un pelo que nada tiene que ver con cómo era ella cuando vivía en palacio. Sintiéndose así piensa en coger un poco de la belleza que Perséfone ha depositado en el arca. Abre un poco la caja y un viento huracanado la inunda. De repente, cuando piensa que ya ha llegado al final de su vida, una mano la agarra. Es Cupido.
Al final, han conseguido demostrar el amor tan profundo que se tienen y vivirán jóvenes e inmortales en el Olimpo con los dioses.
Psique dio a luz a dos gemelos que llevaron por nombre Delicia y Pasión.
“Cuando somos personas equilibradas y encuentras el amor verdadero se puede compaginar el amor (la pasión, Cupido) con la razón (Psique) y obtenemos Pasión y Delicia”
¿Os ha gustado? A mí me pareció una historia preciosa y la guardo en mi memoria con mucho cariño, quizá porque Irune nos la contó tan bien, que siento si no consigo transmitiros todo lo que quiero con esta historia.
Si os ha gustado, podéis descargarla pinchando aquí. Está en pdf con una portada bonita J Es un regalo que os hago a tod@s por San Valentín.
Y, la siguiente sorpresa es que os traigo unos cartelitos muy monos que he hecho con motivo de esta fecha, para que podáis sorprender a vuestra pareja con un cartelito especial. Son totalmente gratuitos. Lo único que os pido es que me “paguéis” compartiendo. Es muy fácil, sólo tenéis que pulsar el botón y accedéis directamente a un menú en el que os dirá dónde queréis compartir (Facebook, Twitter o Google+) y os llevará a conseguir los cartelitos. Espero que os gusten. Los he preparado con mucha ilusión pensando en vosotros. 

Ejemplos de cartelitos para regalar

¡Feliz viernes y espero que disfrutéis mañana de San Valentín!
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2 Comentarios

  • Reply
    Cristina Bienvenida
    14/02/2015 at 23:32

    Una fábula preciosa, me tuvo enganchada desde el principio! Y que suerte tener una profesora tan buena, hay veces que es muy difícil encontrar a alguien que te motive así.
    Un beso guapa

  • Reply
    Mamá de día y de noche
    27/02/2015 at 10:40

    Hola! Sí, fue una profesora estupenda y guardo un recuerdo precioso de la asignatura. ¿Te la has descargado? ¡Quédatela para leerla cuando te apetezca! 😉 Besos

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