Hoy leemos

El conejito que quiere dormirse – Reseña y experiencia personal

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El tema del sueño en los niños da mucho de qué hablar. Sé que hay niños que son auténticas marmotillas desde que nacen y otros que parecen buhitos sacados de cuentos. A los adultos nos pasa igual, también hay que decirlo: hay personas que con 5-6 horas están genial y otros que necesitan 7-8 para comenzar a haber descansado. Por cierto, esto del sueño creo que no es hereditario, porque yo he sido marmota total y mis hijos duermen menos de lo que me gustaría.

La cosa es que es un tema que siempre preocupa y, como siempre hay opiniones para todo, tenemos desde tendencias respetuosas (de la cuerda de Carlos González y Rosa Jové) hasta tendencias más conductistas (los métodos para dormir de Estivill). Y hoy tengo entre mis manos este cuento que se anuncia como un método infalible para que los niños caigan rendidos de sueño y éste deje de ser un problema.

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Datos técnicos

Título: El conejito que quiere dormirse

Autor: Carl-Johan Forssén Ehrlin

Sello: Beascoa

PVP: 14.95€

Nº de páginas: 32

Fecha de publicación: 6 de noviembre

¿Y en qué consiste este cuento?

Es un cuento aparentemente muy normal, con tapas duras y dibujos infantiles (que nos pueden recordar, a primera vista, a mi libro infantil por excelencia “Adivina cuánto te quiero”). Una vez que lo abrimos vemos que no es, precisamente, un cuento infantil porque tiene muchas páginas (32) y tiene muchos párrafos en cada página, por lo que no es un cuento para que los niños lean solos hasta que no tengan, al menos, una gran soltura lectora.DSC_0746 (2)

Es un libro que tiene instrucciones para los padres. Sí, es importante conocer el significado de la letra negrita, cursiva y alguna indicación más que viene anotada por parte del autor, Carl-Johan Forssén Ehrlin, un psicólogo conductual que manifiesta que su objetivo con este libro es “ayudar a los padres de todo el mundo que tienen problemas con sus hijos a la hora de dormir”.

Básicamente el cuento tiene técnicas de relajación en las que se va induciendo al niño a estar más relajado y facilitar el sueño, a través de un viaje del protagonista y del propio niño para conseguir dormir.

Y es que ante una lectura tranquila, muchas veces marcada por la lenta lectura del párrafo y con tantas páginas, no es difícil que los niños (y los adultos) caigan dormidos.

DSC_0748 (2)Nuestra experiencia

En casa nos aventuramos a leerlo una noche que el pequeño se había dormido pero mi mayor, con tres años, estaba como una moto. Así que nos metimos en la cama y decidimos leer el cuento nuevo del conejo.

Comenzamos a leer y él veía que la página no se pasaba, que los dibujos eran muy sutiles y que mamá bostezaba de vez en cuando (marcado por el libro, ¡eh! =D). La cosa es que mi hijo se debía de enganchar a la historia y hasta que no terminó no dejó de mirar. Cuando acabé de leerlo, mi marido llevaba un buen rato k.o. (exactamente desde el párrafo primero del cuento, señal de que el método funciona ;)) y mi hijo nos dio un beso y se fue a su habitación porque él ya duerme “en la habitación mía con Rayo” (¿adivináis las sabanas que tiene?).

DSC_0749 (2)Conclusión

Yo no soy muy conductista que digamos. Creo que el sueño es un tema evolutivo y, como tal, se consigue en mayor o menor medida según van creciendo. Mis hijos no tienen problemas de sueño. Duermen cuando están cansados y están despiertos el resto del tiempo, pero están bien: juegan, corren, comen y demás.

El cuento está bien para hacer dormir porque es muy muy largo, no se lee en diez minutos (ni quince). Es un cuento que te hace relajarte porque la actividad es muy lenta y muy detalladamente tranquila. A fin de cuentas intentar favorecer el sueño con técnicas de relajación es más ventajoso para el niño y para el adulto, que está acompañando al niño también en este momento, dedicando tiempo y cariño.

Quizá una crítica que haría en el cuento es que el adulto que acompaña a Carlitos, el conejito que quiere dormir, es su mamá y me gustaría que los adultos de referencia no estuvieran catalogados para que cualquier niño pudiera identificarse plenamente con el protagonista teniendo el referente que sea (padre, madre, abuelo, tío). Sobre todo, si queremos trabajar la corresponsabilidad, no puede ser que los hermanos y el papá estén dormidos y sea la madre la que esté con el niño. Más que nada porque no refleja la realidad (espero) de las casas. En la mía, al menos, mi marido lee cuentos y acompaña en el sueño de mis hijos tan bien (o mejor) que yo.

Por si acaso os animáis a cogerlo, os dejo unos enlaces afiliados de Amazon. Además del cuento, os dejo algún libro más de los que os he ido hablando. Como ya sabréis, somos afiliados de Amazon y esto significa que por cada venta que hagamos a través de estos enlaces, Amazon nos premia con una pequeña comisión. Así que si compráis por aquí, ¡gracias por colaborar con nosotros!

¿Conocíais este cuento? ¿Habéis probado a dormir a los niños con él?

Un abrazo y ¡feliz fin de semana!

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2 Comentarios

  • Reply
    Ainara
    25/11/2015 at 15:42

    Ya conocía este libro! Lo ví a una mami aquí en Italia y la verdad que tengo muchas ganas de ocmprarlo y leerlo con la piccola! :)

    • Ely
      Reply
      Ely
      26/11/2015 at 23:04

      Qué bien! Cuando lo leas con tu peque estaré pendiente de tu opinión!

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