Hoy reflexionamos

Contracciones Braxton Hicks

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¡Buenos días! El otro día os contaba que preparé la bolsa del hospital porque estuve sintiendo contracciones de Brixton Hicks y he recibido mails de mamás primerizas preguntándome qué son y qué se siente, para diferenciarlas de las contracciones de parto. Así que, sin ser médico, pero sí bimadre y triembarazada, intentaré explicarlo lo mejor que pueda.

¿Qué son las contracciones Braxton Hicks?

Las contracciones Braxton Hicks son contracciones uterinas esporádicas que comienzan alrededor de la sexta semana del embarazo, aunque ni las sentimos tan pronto ni todas las mujeres las sienten, ni siquiera, al final del embarazo.

El médico inglés John Braxton Hicks fue quien las describió por primera vez allá por 1872 y por eso las conocemos con este nombre tan particular.

Suelen ser contracciones poco frecuentes, irregulares y sin dolor. Pero, a veces, es difícil distinguir las contracciones de Braxton Hicks con las contracciones de parto. Así que hay que estar un poco pendientes. Sin agobios, eso sí.

Lo mejor, como siempre, es no autodiagnosticarnos y llamar, si tenemos duda, a nuestro médico o al 112 para que nos indiquen.

A partir de la semana 37, que ya estamos a término y puede presentarse el parto en cualquier momento, es normal que se vuelvan más frecuentes, más intensas y que nos causen molestias.

Pero, si estás de menos de 37 semanas y tienes más de 4 contracciones en una hora, así como algún signo de parto prematuro, deberías de consultar con tu médico. Por tu seguridad y la de tu bebé.

Las primeras contracciones de Braxton Hicks serán indoloras y esporádicas, pero, poco a poco, según se acerca nuestra FPP, estas contracciones pueden hacer madurar nuestro cuello del útero, ablandarlo y preparar algo la dilatación.

¿Cómo diferencio las contracciones Braxton Hicks de las verdaderas contracciones de parto?

Desde la semana 37 podemos sentir estas contracciones de Braxton Hicks pero, para diferenciarlas, os confesaré algo: yo tengo mucha pachorra y siempre pienso, “mira, si estoy de parto, las contracciones no van a parar, cada vez dolerán más y cogerán ritmo”. Si no es así, me doy la vuelta y sigo durmiendo -o continuo con mi vida, no siempre me pillan de noche 😉 -.

Así que para que os quede claro: las contracciones de Braxton Hicks no van a aumentar de forma constante ni su duración ni su intensión ni se irán aproximando en el tiempo.

¿Y si duelen de verdad?

Yo lo que he ido haciendo para comprobar si son contracciones de verdad o de Braxton Hicks es lo siguiente:

  • Cambiar de actividad o posición. Algunas veces me ha pillado en la cama, de noche, y me he levantado para hacer cosas por la casa y, sorprendentemente, la actividad ha hecho que paren. Otras veces me han pillado dando un paseo y lo que hago es descansar. Hay que tener claro que las contracciones de verdad no van a parar hagamos lo que hagamos.
  • Un baño caliente para relajarte.
  • Beber un par de vasos de agua, porque a veces pueden producirse por deshidratación.
  • Realizar respiraciones lentas y profundas. Si no eliminan las contracciones, por lo menos me relajo y practico la respiración y alivio las molestias 😉

¿Cuándo hay que ir al médico?

Pues iremos al hospital siempre que estemos de menos de 37 semanas y tengamos contracciones frecuentes y dolorosas (podría ser un caso de parto prematuro) identificando estas molestias:

  • Dolores abdominales o similares a los cólicos menstruales, o más de cuatro contracciones en una hora (aunque sean indoloras).
  • Pérdidas de sangre o hemorragia vaginal.
  • Aumento en el flujo vaginal o cambio en el tipo de flujo, por ejemplo, si se vuelve acuoso, mucoso o sanguinolento (aunque sea solo de color rosado o con un tinte de sangre).
  • Aumento de presión en la pelvis (una sensación de que el bebé está empujando hacia abajo).
  • Dolor en la parte baja de la espalda, especialmente si no lo has sentido con anterioridad.

Si ya hemos pasado la semana 37, iremos al hospital cuando tengamos contracciones tengan una duración de 60 segundos con una frecuencia de cinco minutos entre sí, y, al menos, durante una hora. Si rompes aguas yo también iría -sobre todo porque en mis anteriores partos fue romper aguas y salir disparados-.

Recuerda la regla de 1-1-5:

  • 1: una hora -mínimo-
  • 1: un minuto de duración
  • 5: cada cinco minutos de intervalo

Y, sobre todo, para cualquier duda, consulta con profesionales.

¡Feliz día, familia!

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1 Comentario

  • Reply
    Maximilian Sinn
    25/10/2016 at 15:29

    Hola, buenas… Paso por aquí aprovechando la campaña de Bitácoras para decirte que te voy a votar para tu categoría, y si tienes un hueco libre en Arte y Cultura para mi blog sería genial. Muchísimas gracias por adelantado y suerte!!

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