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Lactancia

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Lactancia en verano

Lactancia en verano

Cuando tenemos niños pequeños, si hemos tomado la decisión de amamantar, comprobamos que el número de útiles que necesitamos para hacer cualquier salida es menor. ¿Por qué? Porque no necesitamos llevar biberón, leche, calienta-biberones, tetinas, biberón de agua… Con estar cerquita de nuestros hijos es más que suficiente.
Si tienen sed, hambre, sueño o ganas de mimos, la teta es nuestra aliada a la hora de salir de casa y nos permite tener mucha libertad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda seis meses de lactancia materna exclusiva, lo que significa que sólo con la teta tu pequeño estará alimentado sin necesidad de introducir ningún alimento más. No necesita que le des ni agua ni infusiones, la teta calmará su sed y su hambre.

 

Si tu peque tiene más de seis meses imagino que habrás comenzado, poco a poco, con la introducción de la alimentación complementaria a la leche materna, por lo que podrás también ir dándole agua. No te preocupes, el hecho de darle de beber agua no implica que produzcas menos. Ten en cuenta que, en un alto porcentaje, nuestro cuerpo es agua y el de los pequeños lo es en mayor grado, así que deben mantener su nivel de hidratación, ahora más que nunca en verano con estas altas temperaturas azotando al país.

 

A nosotros, sin embargo, estas altas temperaturas no nos quitan las ganas de hacer excursiones y visitar parajes naturales o ciudades, así que la lactancia, en nuestro caso, nos ha facilitado mucho la tarea. Llevamos una mochila con agua, algún pañal, la documentación y una Boba Air por si Álvaro se cansa de caminar y debemos portearlo; también llevamos a Diego en la Manduca y todos a recorrer mundo, debidamente protegidos con crema protectora y gorras para las cabezas, claro.

 

Cuando el peque protesta, cualquier lugar es bueno para darle un poco de teta, agua o hacer una parada, en familia, para refrescarnos todos. Así que si os sirve mi experiencia doble (Álvaro también estuvo mamando durante dos veranos), la lactancia nos ayuda a que los peques estén alimentados, no tengan sed, se refresquen y sientan el calorcito que solo las mamis tenemos.

 

 

 

Un abrazo y ¡feliz miércoles!

 

 

 

P.D. Fotografías cortesía de Catalina Campiño. No se autoriza el uso de estas fotos (ni de ningunas otras). Si crees que alguna de las fotos puede ser de tu interés, antes de usarla, escríbeme un mail a mamadediaydenoche@gmail.com y dependiendo del uso que le vayas a dar, autorizaremos o no que la utilices. ¡Gracias!

 

Embarazo Lactancia

La maternidad y los sujetadores de lactancia

Verónica reng

¡Buenos días! Hoy estoy muy contenta porque, como ya sabéis los que me seguís en las redes sociales, he decidido abrir el blog para que otras mamis nos cuenten cómo es su día a día, cómo han evolucionado como personas desde que son madres o nos cuenten su proyecto de emprendimiento. Y hoy nos va a hablar Verónica Reng, autora del blog La Vera Donna y creadora de la tienda online. Hace unos meses decidió emprender y he intentado ayudarla desde la discrección, publicando y haciendo RT en twitter para que mis seguidores conozcan su tienda. Hoy tenemos la oportunidad de que nos cuente, en exclusiva, la importancia de tener un buen sujetador de lactancia durante el embarazo y también durante el tiempo que vamos a amamantar a nuestros hijos para sentirnos cómodas sin perder nuestro lado sexy. Os dejo con ella: 

Hoy aprovecho la oportunidad que me brinda Ely, para hablaros sobre los sujetadores de lactancia. Muchas gracias por cederme un espacio en tu blog, con tantas variedades muy útiles a las mamás. Espero que este artículo sea del agrado de tus lectoras.
 
Cuando estamos embarazadas o cuando ya tenemos a nuestros bebés en brazos, las mamis debemos tener una prenda en nuestro armario que no debe faltar, y no es más que un buen sujetador de lactanciao en su defecto, camisetas de lactancia.
 
Si bien es cierto, que de la ropa premamá o de la ropa de lactancia se podría prescindir haciendo algún apaño más o menos cómodo con nuestra ropa habitual, según nuestra adaptabilidad y habilidad, no ocurre lo mismo con los sujetadores de lactancia, básicamente, porque los sujetadores corrientes no son cómodos para amamantar, y si ya debes apañártelas porque no llevas ropa de maternidad, imagínate ahora tener que luchar para bajar una copa de un sujetador corriente.
 
Los sujetadores de lactancia son los mejores aliados para una madre que desea amamantar, o para una madre que aún no lo tiene claro, pero que ha superado el séptimo mes de embarazo y sus pechos comienzan a hincharse, suelen tener varias hileras de ganchos para poder ajustarloa tu medida, la tira de soporte del cierre es más ancha, con lo que te evitas marcar tu cuerpo y crearte michelines, que sí, algunos salen por la grasita localizada, pero otros, nos los generamos nosotras por utilizar la talla inadecuada de sujetador.
 
 
Hay otros tipos de sujetadores que te permiten estar muy cómoda, incluso puedes utilizarlos para dormir, porque son como una camiseta, de corte cruzado en el pecho y aparte de darte acceso inmediato para amamantar, no tienen aros, ni broches, con lo que puedes descansar plácidamente. Te preguntarás por qué algunas mujeres requieren utilizar un sujetador de descanso, pues es muy fácil, y más común de lo que parece, se debe a que durante el establecimiento de la lactancia y durante las crisis de crecimiento, los pechos suelen estar muy sensibles, y los pezones irritados, con lo que muchas, necesitamos algo de tela que nos evite la fricción directa, a veces, el roce con las sábanas al dormir, resulta muy molesto, en este caso los sujetadores ecológicos de bambooson una delicia, aunque menos comunes en el mercado. Está demás decir, que de igual modo, cuando estamos en casa, o vamos a dar un paseíto cerca, también queremos estar casi tan cómodas, como si no llevásemos nada puesto, pues este tipo de sujetadores son una gran opción. Eso sí, debes asegurarte al 100% comprar tu talla correcta.
 


Lo ideal de un sujetador de lactancia, aparte de tener la tira de soporte en la espalda lo suficientemente ancha, es que, los broches para acceder al pecho, sean de fácil apertura, pero que no se abran si tú no lo requieres, es decir que lleven la presión justa, porque los bebés no esperan, cuando tienen hambre, te lo harán saber, y cuando somos primerizas, puede ser muy difícil ajustar la blusa, abrir el sujetador, enganchar al niño, por eso lo ideal es adquirir ropa diseñada para esta etapa, ropa de embarazo que crezca contigo si quieres estar cómoda, y ropa de lactancia, incluyendo los sujetadores, para que puedas acceder de forma rápida al pecho y estar cómoda durante la lactancia.
 
¿Cuántos sujetadores debería comprar?
 
El cuánto lo decides tú, pero yo te recomendaría un mínimo estricto de dos a un mínimo ideal de cuatro. Si solo ttuvieras dos, decantarte por los básicos de batalla, con colores neutros uno claro y otro oscuro, que te permitan alternarlos, el desgaste será mucho mayor, obviamente, pero, si no puedes permitirte más que eso, o no te quieres gastar más que cierta cantidad, pues con dos, y paciencia te podrías arreglar. El mínimo ideal, serían cuatro, porque, recuerda que cuando tenemos a un bebé en casa ya no tendrás tiempo para lavar como antes, a veces la leche se bota, y el sujetador queda empapado, claro que siempre puedes utilizar los discos de lactancia, pero, somos madres, recién paridas, nuestra memoria, divaga y se nos olvida.
En caso de adquirir cuatro sujetadores de guerra, yo compraría, dos básicos, uno claro y otro oscuro (azul y beige, blanco y negro, por ejemplo), uno con aro y encaje, este escógelo con un tono claro para que le puedas sacar el mayor provecho, y un cuarto que bien puede ser de descanso, o uno sin aro con un diseño bonito, así rompes la monotonía del sujetador blanco o negro que tanto aburre y terminamos hartas de la ropa íntima de lactancia.
 
 
Fuera de los mínimos, te aconsejo que no olvides consentirte, tal vez no en una primera etapa de establecimiento de la lactancia, pero si, cuando ya eres consciente de que querrás amamantar por un tiempo largo, o que respetaras los tiempos de destete natural de tu bebé, para ese entonces, seguramente ya estarás mas equilibrada como mujer, y es muy probable que hayas retomado tu vida sexual y superado los comunes inconvenientes iniciales, con lo que volverás a disfrutar de tu sexualidad, te sentirás mas atractiva, y estarás dispuesta a coquetear de nuevo con tu pareja. Esto no ocurre de inmediato, y no todas tenemos los mismos tiempos, así que tómatelo con calma. Pero una vez decidas que vas a por todas nuevamente, los conjuntos de lencería a juego o combinados son tu mejor aliado, por dos razones, estimulan a tu pareja, y porque te vas a sentir súper sexy.
 
¿Existe lencería de lactancia sexy?
 
La respuesta es sí. Afortunadamente, hoy tenemos a nuestra disposición ropa linda para nuestro embarazo y para nuestra lactancia. Ya no es necesario ir por el mundo con un feo sujetador beige que no dice nada, o un ultra básico blanco o negro, deja estos sujetadores para la batalla del día a día, para andar por casa, como emergencia en aquellos días en que se te olvidó o no pudiste hacer la colada. Estar embarazada o amamantando no es motivo para utilizar un sujetador que en tu vida anterior a la maternidad jamás hubieses utilizado.  Durante el embarazo y después de ser madre, muchos atributos se resaltan, los pechos mientras amamantas son más grandes, tu pareja no solo ve en ti a la madre de sus hijos, ve a su mujer, sexualmente hablando con las letras en mayúsculas, y a esa atracción biológica, se le puede sacar mucho partido, todo el que quieras. 
 
 
Aprovecha como te ves y esa seguridad que te da ser madre, para sentirte guapa y atractiva, la ropa siempre nos ayuda a proyectar esa imagen que deseamos y la lencería sexy y bonita es un must have en el armario de cualquier mujer embarazada o en período de lactancia.
Visítame en www.laveradonna.es. Estaré encantada de atenderte y podrás conocer la  gran variedad de modelos de sujetadores diferentes y atractivos que te enamorarán, bellos, prácticos, cómodos y sexys, todo lo que una mujer actual necesita para sus momentos mas íntimos.
 
¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? Desde aquí agradecer a Vero su tiempo y claridad a la hora de explicarnos todo lo relacionado con los sujetadores durante la maternidad. Esperamos que tu tienda sea un éxito y tu emprendimiento te facilite la conciliación. ¡Y ahora os esperamos en los comentarios! Si tenéis cualquier duda o sugerencia podéis dejarlas también ahí. ¿Sabíais vosotras cuántos sujetadores comprar? ¿Conocíais estos sujetadores cómodos y “sexys”?
Lactancia

La “talibana” de la lactancia

Hace unos días, al llegar mi marido de su trabajo, me contó cómo había ido su día. Me comentó que había estado hablando con una compañera que se ha incorporado recientemente tras el permiso por maternidad, la lactancia y el mes de vacaciones (en total, casi seis meses, qué no han estado mal aunque creo que debería de ser por ley para todas si realmente queremos hacerle caso a las recomendaciones de la OMS). La cosa es que hablando con ella le dijo que “su pediatra era como Ely (véase yo), una talibana de la lactancia”. 
Y ahí estaba yo, con una cara que no puedo ni imaginármela pensando en qué habré dicho yo para que me tache de “talibana”. No sé, igual puede influir que no haya escondido a nadie que he amamantado a Álvaro el tiempo que hemos creído oportuno: vamos que nunca le negué la teta y, llegado el momento, me plantee hacer tándem con los dos. Igual también influye que lea libros sobre lactancia y acuda a grupos de maternidad cuando me es posible para seguir aprendiendo. Igual influye que pregunto a las embarazadas si se plantean dar el pecho para recomendarles el libro del Doctor Carlos González “Un regalo para toda la vida”. Igual puede influir que intente empoderar a la embarazada para que no sienta miedo del parto, aun entendiendo que cuando te enfrentas a algo desconocido es normal sentir inquietud. Igual influye que no me avergüenza dar la teta mientras tomo un té en una cafetería, aunque siempre pueda haber gente que se extrañe de que no me vaya al baño para alimentar a mi hijo. 
Yo no obligo a nadie a dar el pecho. Ni critico si deciden no darlo. Yo lo hago porque creo que es lo mejor para mí, para mis hijos y mi familia en general. Doy el pecho porque me hace sentir bien, me hace sentir fuerte, mamífera, madre y mujer, muy mujer
Me he enfrentado a mis prejuicios, a mis miedos, a los mitos y, simplemente, dejándome llevar por mis hijos, he descubierto que en la lactancia no hacen falta relojes ni tiempos, ni meses o años. Hace falta amor, ganas, cariño y apoyo, sobre todo de tu pareja. Gracias desde aquí, sin ti yo nunca hubiera sido yo misma. 
Sólo sigo recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de Unicef, de la Asociación Española de Pediatría… no obligan a nadie a amamantar a sus hijos, sólo recomiendan “la lactancia materna exclusiva los seis primeros meses de vida del bebé” y, a partir de ahí continuar con la lactancia materna hasta los dos años o más, siempre que tanto la madre como el niño quieran. En ningún momento hay una obligación. Y si no obligan los mejores médicos del mundo, ¿lo voy a hacer yo? ¡No! 
Creo en la libertad de la persona. Y yo, libremente, he decidido amamantar a mis hijos. Si alguien me pregunta, yo tengo razones de peso para tomar esta decisión: me respalda toda la comunidad médica y pediátrica. No hay alimento más completo para el bebé que la leche materna. Y no hay una tarea más gratificante para una madre como alimentar a su hijo (previniendo, además, el cáncer de mama y útero). 
Pero como digo, mis principios son míos y no tienes porqué compartirlos. Cada una de nosotr@s somos los mejores padres para nuestros hijos. Sin duda, nadie pensará más en ellos que unos padres y creo que cualquier cosa que hagamos, lo habremos pensado largo y tendido y habremos llegado hasta allí porque es lo mejor para nuestros pequeños. La mater/paternidad es el momento en el que, verdaderamente, dejamos el egocentrismo a un lado y nos preocupamos, cuidamos y atendemos a otro ser sin buscar nada más allá de su bienestar. Si mis principios no te gustan, lo acepto; pero tampoco estaría de más si el resto me respetara (realmente) y no me pusiera etiquetas, ¿no? De todas formas, “talibana” de la lactancia, no me disgusta. Me alegro de remover conciencias sobre un tema tan de mujeres y que tanto afecta a los hombres. 
¿A vosotras también os han llamado “talibanas” de la lactancia? ¿Cómo ha sido vuestra experiencia? ¡Gracias por leer y comentar!

Lactancia Reflexión

20 Mitos sobre la lactancia materna

Hoy vamos a ver 20 mitos sobre la lactancia materna y vamos a explicar dónde está el mito. ¡Espero que te guste y aprendamos más!

1.       Dar el pecho duele
Parece que la idea de que “dar el pecho duele” está muy extendida. Después de un parto doloroso, las mujeres debemos seguir “sufriendo” con una lactancia dolorosa. Total, por nuestros hijos haríamos lo que fuera, ¿verdad? ¡Pues no! Dar de mamar no es doloroso. Dar de mamar es un proceso natural y biológico que está en nuestros instintos pero que, a veces por mala información, mal enganche del bebé o mal asesoramiento produce dolor. Si te duele, prueba con otra postura. Recuerda que el bebé no debe coger solo el pezón, sino toda la areola con los labios en posición evertidos. Si tienes dudas ponte en contacto con personal sanitario o con asesoras de lactancia.
2.       El tamaño de mis pechos es pequeño
El tamaño del pecho no tiene nada que ver con la capacidad para fabricar leche. Un pecho pequeño es capaz de alimentar a gemelos y trillizos, así que no pienses que por tener poco pecho no podrás ser capaz de criar a tu pequeño.
3.       No todas las mujeres tenemos leche
Las mujeres somos mamíferas y tenemos leches. Hay muy pocos casos de mujeres que no hayan podido alimentar a sus hijos porque no han generado leche. Si no tuviéramos esa capacidad, el ser humano haría siglos que se habría extinguido para siempre. Piensa que las leches de formula solo tienen unos años, así que si estamos aquí es porque la capacidad de producir leche en las mujeres es intrínseca.
4.       El calostro es amarillo porque es leche podrida
No, el calostro es amarillo porque contiene muchísimas sustancias y vitaminas. No es leche podrida ni acumulada durante los nueves meses y “caducada”, así que no debemos sacarla y tirarla. El calostro es la primera vacuna que recibe el bebé. 
5.       Mi leche esta aguada
El 90% de la leche es agua, por lo que es normal que veas la leche como sustancia acuosa. De todas formas, la leche es un líquido. No te preocupes por su apariencia, contiene todo lo que tu bebé necesita desde su nacimiento hasta su destete. Piensa que va variando su composición a medida que el bebé crece, e incluso si sólo tiene sed será más “agua”.
6.       El bebé necesita otros líquidos (agua, infusiones o te) para no tener sed
La OMS (Organización Mundial de la Salud) dice que los bebés sólo necesitan lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, y hasta los dos años o hasta que la madre y/o el bebé decidan, debería ir complementándose con la introducción de nuevos alimentos. Las infusiones, agua o té no son necesarios para los niños. De hecho, su estómago no está maduro para otros alimentos. Con tu leche es suficiente, de verdad.
7.       Tu leche no alimenta
Todas las leches de todas las mujeres alimentan. Si no, la naturaleza que tanta experiencia tiene nos habría hecho alimentarnos de otras cosas, ¿no crees? No pongas en duda tu capacidad de amamantar. Relájate y disfruta de tu momento con tu hijo. Cuando tenga 30 años, te acordaras de lo necesaria que eras para él… Confía en ti.
8.       Si llora es porque se queda con hambre
Los niños lloran por diferentes motivos. Uno puede ser el hambre pero no es el único. Puede tener algún gas que le molesta, el pañal mojado, puede querer que lo tengas en brazos y sentirte cerca… El hecho de ser pequeños no significa que sus necesidades sean menores que las de un adulto. Lo que nos ocurre es que necesitamos un tiempo para conocernos y entendernos. Puedes probar, si crees que es hambre, a darle el pecho. Total, no pierdes nada. Si era hambre o sed, listo. Si era consuelo y cariño, también lo consigue. Si quería tenerte cerca, estará al lado de tu corazón, ¿qué más se puede pedir?
9.       Mi hijo pide cada poco rato, igual no le alimenta
¡Siempre alimenta! Puede ser que esté en una crisis de crecimiento y necesite mayor cantidad de leche. No te preocupes. Ellos, los bebés, conocen la forma de que tu pecho cree más cantidad de leche. Consiste en succionar más durante unos días para decirle al pecho que se necesita más. En unos días se vuelve al ritmo habitual. 
10.   Si no aumenta de peso según los percentiles médicos, hay que dar suplemento
Los percentiles que usamos en España están hechos con una pequeña muestra de niños y niños que no eran lactantes de pecho sino de biberón. Por lo que los patrones de crecimiento no se ajustan a los de lactantes de pecho de forma exclusiva. La OMS sacó estos patrones con una muestra mucho más grande de población para hacer la estadística. De todas formas, la estadística con números y nosotros estamos hablando de personas. A no ser que tu hijo esté enfermo, hay que tener varias cosas en cuenta antes de empezar a dar suplemento, por ejemplo la genética. De padres delgados no puedes pretender que tu hijo sea un niño gordito. ¿A qué no te planteas que tu hijo mida 2,10 m con padres de 1,60 m? 
11.   A partir de X meses tu leche no alimenta
¡La leche siempre alimenta! Lo que pasa es que a partir de los seis meses, hay que ir complementando la alimentación del pequeño con otros alimentos que iremos introduciendo de forma lenta y progresiva hasta los dos años. Pero recuerda, se llama Alimentación Complementaria a la Lactancia Materna. No hay que quitar el pecho para dar puré o filete. Hay que dar el pecho y, después, que vaya comiendo, poco a poco, otros alimentos.
12.   Ya tiene seis meses, es mayor para tomar pecho
¿Mayor? Mayor es una persona con 18 años, ¿no? Con seis meses tiene seis meses y eso significa que tiene unas necesidades diferentes a las que tienen cuando nacen. Cuando tenga 15 años tendrá otros, te lo aseguro. A partir de los seis meses, la OMS recomienda introducir la alimentación complementaria a la lactancia materna. 
13.    Se debe dar de mamar cada tres horas, diez minutos con cada pecho
La lactancia a demanda es a demanda. No valen relojes. Ni prisas. Habrá tomas en las que tomara solo de un pecho durante dos minutos; otras en las que tomara de los dos durante media hora; otra tomará de un durante una hora… es importante respetar sus necesidades con el fin de que, poco a poco, su cuerpo empiece a madurar. La leche materna es de fácil digestión y puede ser que pidan cada media hora o cada cuatro. Nadie mejor que tu bebé sabe cuándo tiene sed, hambre o necesidad de amor de mamá. 
14.   Una mujer con nervios no debe dar de mamar
Una mujer con nervios puede dar de mamar. Lo único es que estará nerviosa, pero la leche no va a llevar estrés en su composición. Es más placentero para todos tener una comida tranquila y disfrutando de la compañía, ¿o no? 
15.   Una mujer que amamanta no debe comer ciertos alimentos
Una mujer que amamanta debería tener una alimentación equilibrada para poder tener todos los nutrientes que su cuerpo necesita. Más aun cuando está criando, pero vamos, nuestras vecinas de África comen lo que pueden y dar el pecho no es una opción, es la única vía de supervivencia para sus hijos.
16.   Si das el pecho no debes mantener relaciones sexuales
No tiene nada que ver dar el pecho con tener relaciones sexuales. Puedes mantenerlas siempre que te encuentres bien física y psicológicamente y tu medico ginecólogo no te haya recomendado reposo sexual tras el parto. Pero vamos, que en esto de la lactancia no afecta. 
17.   Si estas enferma debes destetar
Dependerá de la enfermedad que tengas. Si es una gripe, un catarro… ¡no pasa nada! Si se trata de una enfermedad contagiosa a través de los flujos, puede que no puedas dar de mamar. Por ejemplo, el Ébola.
Si tienes que tomar alguna medicación, puedes consultar el factor de riesgo que tiene para la lactancia en e-lactancia.org
18.   Estoy embarazada de nuevo
Puedes continuar con la lactancia durante el embarazo si tú y tu bebé lo deseáis. De hecho, una vez que nazca el nuevo bebé, podrías amamantar a los dos (tándem) siempre dando prioridad al pequeño. Piensa que producirás tanta leche como tus hijos necesiten. Es una decisión personal, pero poder, ¡puedes!
19.   Si has destetado ya es para siempre
En esta vida, casi nada es para siempre. Si has destetado, pero pasados unos días te estás arrepintiendo, puedes volver a dar el pecho. No es un proceso que se consiga de un día para otro, pero no es imposible. Ponte en contacto con una asesora de lactancia cualificada, lee, infórmate bien y ¡adelante! 
20.   Si tienes la regla de nuevo significa que ya no debes dar de mamar
Tener la regla no significa nada más que tu cuerpo vuelve a sentirse con fuerza como para volver a ser fértil. No significa que tengas que destetar ni mucho menos. Lo único es que deberías tener cuidado si no quieres quedarte embarazada porque tener la regla significa que estas ovulando. Es normal que, manteniendo la lactancia, las reglas sean irregulares. 
Por cierto, es frecuente escuchar, entre otros beneficios que tiene la lactancia materna exclusiva, que es un método anticonceptivo. Se conoce como MELA (Método de Lactancia y Amenorrea). Para que sea efectivo se deben dar varios factores: 
a)      Tu bebé debe ser menor de seis meses
b)      No debes de tener la regla
c)       Debe tomar lactancia materna exclusiva a demanda (en duración y frecuencia) y nunca sobrepasar las seis horas por la noche y cuatro por el día sin mamar. Preferentemente no llevarán chupete
Cumpliendo estos tres factores, el porcentaje es 0 en las doce primeras semanas del bebé y entre 1% y 2% en el segundo trimestre de vida del pequeño.

Y tu, ¿has escuchado alguno de estos? ¿conoces otros? ¡Gracias por comentar!

 

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